ESTADOS UNIDOS
TRUMP Y SU CÍRCULO, CONVIERTEN
EL PODER EN UNA FÁBRICA DE RIQUEZA
SERVICIOS ESPECIALES
Por más que la política estadounidense se haya acostumbrado a la influencia del dinero, la segunda presidencia de Donald Trump está llevando esa relación a un nivel difícil de ignorar. Veinte meses después de regresar a la Casa Blanca, el presidente, su familia y buena parte de su entorno de aliados, inversores, donantes y altos cargos son considerablemente más ricos que cuando comenzó este nuevo mandato. La cuestión ya no es si existe una conexión entre riqueza y poder. La verdadera pregunta es hasta qué punto el poder se ha convertido en un instrumento directo de enriquecimiento privado.
FORTUNA DE TRUMP,
CRECE MILES DE MILLONES
Diversos informes sostienen que la fortuna personal de Donald Trump ha crecido en miles de millones de dólares desde enero de 2025, impulsada por negocios relacionados con criptomonedas, operaciones internacionales y nuevas iniciativas empresariales desarrolladas mientras ocupa la presidencia.
EN SU CÍRCULO,
CRECEN LAS FORTUNAS
Lo más inquietante no es únicamente el aumento de su patrimonio. Es el ecosistema que florece a su alrededor. Hijos, asesores, donantes, socios financieros y figuras cercanas al presidente han multiplicado oportunidades de negocio, inversiones y beneficios gracias a una proximidad al poder que resulta imposible separar de los privilegios políticos.
INFORME
DE PUBLIC CITIZEN
No se trata sólo de percepciones. Un informe de la organización Public Citizen señala que la administración de Donald Trump cuenta con 57 altos cargos con patrimonios superiores a los cien millones de dólares, una cifra que supera ampliamente la suma de las tres presidencias anteriores. Entre ellos figuran multimillonarios, magnates financieros y grandes empresarios que ocupan puestos clave en la estructura del Estado.
Quizá el rasgo más definitorio de esta etapa no sea el nacionalismo, ni la guerra cultural, ni siquiera el personalismo de Donald Trump. Tal vez sea la normalización de una idea mucho más profunda y peligrosa: que el acceso al poder ya no sirve principalmente para gobernar una nación, sino para aumentar fortunas privadas bajo la apariencia de un mandato popular.Y cuando una democracia empieza a confundirse con un negocio, los beneficios siempre acaban en las mismas manos.
ESTADOS UNIDOS/WIKIPEDIA









