Carlos Esparza, periodista
martes, 24 de marzo de 2026
lunes, 23 de marzo de 2026
ARGENTINA
A 50 AÑOS
DEL TERRORISMO DE ESTADO
LA MEMORIA COMO RESISTENCIA
El 24 de marzo de 1976 marcó el inicio de la dictadura cívico-militar más sangrienta de la historia argentina. Medio siglo después, el país vuelve a mirarse en ese espejo oscuro, no para revivir el horror, sino para reafirmar un compromiso: Nunca Más.
MÁS DE 30 MIL DESAPARECIDOS
LA MEMORIA COMO POLÍTICA CULTURAL
En 2026, universidades, gobiernos provinciales y organismos de derechos humanos han declarado este año como el de la Memoria, Verdad y Justicia. La Facultad de Periodismo de la Univeridad Nacional de la Plata y la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Uiversidad Nacional de Córdoba inscriben esa consigna en sus documentos oficiales, mientras que Córdoba organiza más de 170 actividades en su Semana de la Memoria. Charlas, muestras artísticas, intervenciones urbanas y actos públicos se multiplican en todo el país. Estas iniciativas no son meros rituales: son un recordatorio de que la democracia se defiende también en el terreno simbólico. Frente al avance de discursos negacionistas, la memoria se convierte en un acto de resistencia cultural.
ARTE Y JUVENTUD, NUEVAS FORMAS DE RECORDAR
Lo más significativo de esta conmemoración es la participación de las nuevas generaciones. Jóvenes que no vivieron la dictadura se apropian de la memoria a través del rap, el muralismo, el cine independiente y las redes sociales. La consigna “Son 30,000” se transforma en grafitis, canciones y performances que dialogan con el presente.
El arte se vuelve puente entre pasado y futuro: recordar no es solo mirar atrás, sino preguntarse qué tipo de sociedad queremos construir.
RECORDAR, UN ACTO POLÍTICO
Y EJERCICIO DE CIUDADANÍA
A 50 años del golpe, Argentina demuestra que la memoria no es un museo estático, sino un territorio vivo en disputa. Recordar es un acto político, un ejercicio de ciudadanía y una forma de resistencia frente al olvido. La memoria, como escribió Rodolfo Walsh en su última carta, es también una forma de lucha. Y hoy, medio siglo después, sigue siendo la herramienta más poderosa para garantizar que el terrorismo de Estado no tenga lugar en el futuro.
domingo, 22 de marzo de 2026
AMÉRICA LATINA
ASEDIO DEL IMPERIO
EN CONTRA DE CUBA
Donald Trump ha vuelto a colocar a Cuba en el centro de su retórica imperial, intensificando sanciones y amenazando con una “toma” de la isla. Este discurso, más que estrategia, es un espectáculo político que busca reafirmar su imagen de fuerza ante su base electoral. Sin embargo, lo que revela es una visión anacrónica: la pretensión de someter a un país pequeño mediante la asfixia económica y la intimidación militar.
EL GUION REPETIDO DEL IMPERIALISMO
Trump no inventa nada nuevo. Su política hacia Cuba es la reedición de un guion que Estados Unidos ha aplicado durante más de seis décadas: bloqueo, aislamiento y presión internacional. La diferencia es el tono: un lenguaje agresivo que reduce a Cuba a un “enemigo” a conquistar, ignorando que la isla ha sobrevivido a invasiones, crisis y aislamiento sin renunciar a su soberanía.
LA CRISIS COMO ARMA
Las sanciones han dejado a Cuba sin combustibles, con apagones y transporte paralizado. Se trata de una guerra silenciosa, donde el hambre y la escasez se convierten en herramientas de presión. Trump utiliza la economía como un fusil, apuntando no a los líderes, sino a la vida cotidiana de millones de cubanos. Es una estrategia que castiga a la población civil en nombre de un supuesto “cambio de régimen”.
LA RESISTENCIA CULTURAL
Frente a este asedio, Cuba responde con lo que siempre ha sido su mayor fortaleza: la cultura. La música de Silvio Rodríguez, la poesía de Nicolás Guillén y la memoria de la Nueva Trova son recordatorios de que la identidad cubana no se rinde. Cuando, por ejemplo, un trovador como Slvio Rodríguez exige un fusil para defender su patria, no es solo un gesto político: es la confirmación de que la cultura también es trinchera.
TRUMP FRENTE A LA DIGNIDAD
El discurso de Trump revela una contradicción: pretende mostrarse como líder fuerte, pero su estrategia contra Cuba exhibe debilidad moral. Atacar a un país pequeño, con recursos limitados, no es signo de poder, sino de miedo a la persistencia de un modelo que, con todas sus dificultades, se niega a ser doblegado. La dignidad cubana se convierte en espejo incómodo para un imperio que no tolera la resistencia.
CUBA NO SE RINDE
Cuba bajo asedio es la imagen de un pueblo que enfrenta la escasez con creatividad y solidaridad, mientras un presidente estadounidense intenta imponer su voluntad con sanciones y amenazas. La historia demuestra que la isla no se rinde. Y cada vez que Trump coloca a Cuba en su “mira”, lo que realmente queda expuesto es la incapacidad del poder imperial para comprender que la soberanía no se negocia, ni se compra, ni se destruye con bloqueos.
sábado, 21 de marzo de 2026
ARGENTINA
MEMORIA, JUSTICIA
Y EL LEGADO DE LOS DESAPARECIDOS
ESTELA DE CARLOTTO
Y LA VIGENCIA DEL NUNCA MÁS
En Argentina, la memoria histórica no es un asunto del pasado: es un campo de batalla político y cultural que sigue marcando el presente. Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, lo expresó con claridad: “Queremos un país como soñaron nuestros hijos, los 30,000 desaparecidos”. Su declaración sintetiza la aspiración de una sociedad que busca construir democracia sobre los pilares de verdad y justicia.
LA CIFRA COMO SÍMBOLO
Los 30,000 desaparecidos no son solo un dato estadístico. Se han convertido en un símbolo de la magnitud del terrorismo de Estado y en un emblema de la lucha por los derechos humanos. Para Carlotto y los organismos de memoria, esa cifra representa a una generación truncada, cuyos sueños de justicia social y libertad siguen siendo guía para el presente.
LA LUCHA DE LAS ABUELAS
Desde 1977, las Abuelas de Plaza de Mayo han protagonizado una de las experiencias más reconocidas de justicia transicional en el mundo. Su tarea de identificar y restituir la identidad de los nietos apropiados durante la dictadura ha sido un ejemplo de perseverancia y de defensa de los derechos humanos. Más de 130 nietos han recuperado su identidad gracias a esta labor, que combina investigación, genética y un compromiso ético inquebrantable.
IMPACTO GLOBAL
La experiencia argentina ha tenido impacto global. Organismos internacionales de derechos humanos, universidades y gobiernos han reconocido la labor de las Abuelas como un modelo de resistencia pacífica y de construcción de memoria. En un mundo donde el negacionismo y la desinformación amenazan la verdad histórica, la voz de Carlotto se proyecta como un recordatorio de que la memoria es también una herramienta de futuro.
DEMOCRACIA Y MEMORIA
El Nunca Más argentino es más que un lema: es un pacto social que sostiene la democracia. La insistencia en recordar a los desaparecidos no busca quedarse en el pasado, sino garantizar que las violaciones sistemáticas de derechos humanos no se repitan. En este sentido, las palabras de Carlotto son un llamado a que la democracia se construya sobre la justicia y la dignidad.
MÉXICO
ANTONIETA RIVAS MERCADO,
LA INOLVIDABLE MECENAS
SERVICIOS ESPECIALES
En el México posrevolucionario, marcado por la búsqueda de identidad y modernidad, emergió la figura de Antonieta Rivas Mercado (1900–1931). Escritora, activista y mecenas, Antonieta se convirtió en el sostén de proyectos teatrales, literarios y educativos que definieron la vida cultural del país. Su legado, sin embargo, trasciende las fronteras nacionales: forma parte de una constelación de mujeres que, en distintas latitudes, hicieron de la cultura su campo de acción y resistencia.
UNA VOZ MEXICANA EN EL CONCIERTO GLOBAL
Antonieta apoyó el Teatro Ulises, germen del teatro moderno mexicano, y al Grupo de los Contemporáneos, que introdujo la vanguardia literaria en el país. Su visión era clara: el arte debía ser un instrumento de transformación social y un espacio de emancipación femenina. En este sentido, su labor se asemeja a la de otras mecenas internacionales que marcaron época.
Gertrude Stein (Estados Unidos/París): anfitriona de tertulias en su salón parisino, donde se reunían Picasso, Hemingway y Matisse.
Victoria Ocampo (Argentina): fundadora de la revista Sur, que dio voz a Borges, Cortázar y a intelectuales europeos exiliados.
Nancy Cunard (Reino Unido/Francia): poeta y editora, defensora de la igualdad racial y promotora de escritores afrodescendientes.
Como ellas, Antonieta entendió que el poder de la cultura podía desafiar estructuras políticas y sociales, y que el mecenazgo femenino era una forma de intervención pública en un mundo que aún relegaba a las mujeres.
CULTURA Y POLÍTICA: UN BINOMIO INSEPARABLE
El compromiso de Antonieta con la candidatura presidencial de José Vasconcelos en 1929 muestra cómo su visión cultural estaba íntimamente ligada a la política. Para ella, la educación y el arte eran pilares de un proyecto nacional que debía incluir a los pobres y marginados. En este sentido, su figura se acerca a la de Victoria Ocampo, quien también vinculó cultura y política en su defensa de la democracia y la libertad intelectual.
UN LEGADO TRUNCADO, PERO LUMINOSO
El suicidio de Antonieta en París a los 30 años interrumpió una vida de proyectos, pero su legado permanece como símbolo de una mujer que apostó por un México culturalmente autónomo y socialmente justo. En el panorama internacional, su nombre se suma a esa generación de mecenas que, desde distintos rincones del mundo, rompieron barreras y redefinieron el papel de la cultura como fuerza emancipadora.
En definitiva, Antonieta Rivas Mercado no solo fue la mecenas inolvidable de México, sino también parte de una corriente global de mujeres que hicieron de la cultura un espacio de poder, resistencia y transformación. Su historia dialoga con la de Stein, Ocampo y Cunard, recordándonos que la modernidad cultural del siglo XX fue también obra de mujeres que, desde la sombra, iluminaron el camino de las artes y las ideas.
viernes, 20 de marzo de 2026
CONTRASTE
ESCENA DE LA VIDA
Estas imágenes de los años veinte del siglo pasado, ofrecen un contraste impresionante: Un hombre sentado en la banqueta en total pobreza y desamparo, en la capital de México. Arriba, sobre una pared, se expone el anuncio de una tienda de ropa para la clase dominante, la que tiene todo, la clase enriquecida con el trabajo de la clase obrera. Al pasar el tiempo, nada cambia. Todo sigue igual.
HOLLYWOOD
JUDY GARLAND,
ESTRELLA ETERNA
DEL CINE Y DE LA MÚSICA
En el panorama cultural del siglo XX, pocas figuras han brillado con tanta intensidad y vulnerabilidad como Judy Garland. Nació en 1922 bajo el nombre de Frances Ethel Gumm, su destino parecía marcado desde la infancia: hija de artistas de vodevil, debutó en los escenarios siendo apenas una niña. A los trece años firmó contrato con la Metro-Goldwyn-Mayer, iniciando una carrera que la convertiría en ícono del Hollywood clásico.
EL MAGO DE OZ
Su consagración llegó en 1939 con El mago de Oz, donde interpretó a Dorothy y dio vida a la inmortal canción Over the Rainbow (Sobre el arcoiris). A partir de entonces, Garland se convirtió en la protagonista de una serie de musicales que definieron la época, compartiendo pantalla con Mickey Rooney y más tarde deslumbrando en títulos como Ha nacido una estrella (1954), que le valió una nominación al Óscar.
MÁS ALLÁ DE SU TALENTO
MUERE A LOS 47 AÑOS
Premiada con un Globo de Oro, un Tony y varios Grammy, su legado trasciende el cine y la música. Falleció en Londres en 1969, a los 47 años, dejando tras de sí no solo una filmografía emblemática, sino también una influencia que se extiende hasta hoy. Su hija, Liza Minnelli, continuó la tradición artística, pero Judy Garland permanece como la referencia insuperable de una época dorada.
SUS BATALLAS INTERNAS
En la memoria cultural internacional, Garland encarna la paradoja del artista: una estrella que iluminó al mundo mientras libraba sus propias batallas internas. Su figura sigue siendo un recordatorio de cómo el arte puede trascender las sombras personales y convertirse en patrimonio universal.
JUDY GARLAND EN EL MAGO DE OZ
(1939)


