ALEMANIA
DIE TAGESZEITUNG
PORTADA:
LA COMUNISTA MÁS CARISMÁTICA
DESDE ROSA LUXEMBURGO
MEDIO ORIENTE
SIONISMO: VIOLENCIA
Y DESTRUCCIÓN EN EL LÍBANO
El 26 de junio, Israel y Líbano firmaron en Washington un acuerdo trilateral con Estados Unidos. Presentado como un “primer paso hacia una paz duradera”, el pacto busca contener décadas de hostilidad y meses de enfrentamientos recientes. El secretario de Estado Marco Rubio lo describió como “el inicio de un camino aún largo”, mientras que los embajadores de ambos países lo celebraron como un gesto histórico.
TABLERO DE GUERRA PERMANENTE
Los ataques israelíes contra Líbano no son un episodio aislado, sino la expresión más reciente de un proyecto político que, bajo el paraguas del sionismo, ha convertido la región en un tablero de guerra permanente. Con más de 4,192 muertos, un millón de desplazados y pérdidas superiores a los mil millones de dólares, la ofensiva revela la lógica de un poder que se sostiene en la violencia sistemática y la negación del derecho internacional.
El sionismo, lejos de ser únicamente un movimiento nacional, se ha transformado en una doctrina de supremacía territorial que justifica la ocupación, el desplazamiento forzado y la destrucción de comunidades enteras. En Líbano, esta ideología se traduce en bombardeos indiscriminados, ataques a hospitales y escuelas, y la imposición de un estado de excepción permanente.
Desestabilización política: La ofensiva ha debilitado al gobierno libanés y fortalecido a actores armados, ampliando la brecha sectaria.
Crisis humanitaria: El éxodo masivo de refugiados hacia Siria y Jordania amenaza con desbordar la capacidad de acogida de países vecinos.
Economía devastada: La destrucción de infraestructura básica paraliza el comercio y condena a generaciones enteras a la precariedad.
Escalada regional: La confrontación con Hezbolá y la implicación de Irán convierten al Líbano en epicentro de una guerra por delegación que arrastra a potencias globales.
El sionismo, en su versión más agresiva, ha dejado de ser un proyecto de identidad para convertirse en una máquina de guerra que erosiona cualquier posibilidad de convivencia en Oriente Medio. La agresión a Líbano es el espejo de una política que normaliza la violencia y desprecia la vida humana. Condenar el sionismo no es un gesto ideológico: es una exigencia ética frente a la devastación que arrastra a pueblos enteros hacia la ruina.
ESPAÑA
LA OPINIÓN DE JUANA FLORES
TRUMP SE BURLA
Y DESPRECIA AL PUEBLO VENEZOLANO
Desde Madrid, España, Juana Flores, prestigiada escritora y analista política independiente, toca el tema de la situación de Venezuela después de los sismos. Habla de Trump y de María Corina Machado ante la tragedia más grande del país venezolano.
ESTADOS UNIDOS
LA SUPREMA CORTE, ALIADA DE TRUMP,
CONTRA LOS MIGRANTES
La decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos de permitir la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS) es un golpe brutal contra los principios básicos de humanidad y justicia. Con un fallo de mayoría conservadora, el tribunal ha optado por blindar la discrecionalidad del Ejecutivo y dejar en la intemperie a 1.3 millones de personas que durante décadas han vivido, trabajado y contribuido a la sociedad estadounidense.
La Corte no actúa como garante de derechos, sino como cómplice de una política de exclusión. Al declarar que las decisiones del Departamento de Seguridad Nacional “no están sujetas a revisión judicial”, los jueces renuncian a su papel de contrapeso y se convierten en legitimadores de deportaciones masivas. Este fallo no es neutral: es una decisión política disfrazada de técnica.
Haití: 350,000 personas que huyeron del terremoto y la violencia serán devueltas a un país aún devastado.
Siria: miles de refugiados de la guerra civil enfrentan la amenaza de ser enviados de vuelta a un escenario bélico.
El Salvador y Honduras: comunidades enteras que llevan más de dos décadas en EE.UU. podrían ser arrancadas de raíz.
La Corte ignora deliberadamente que estos países siguen siendo inseguros, y que el retorno forzado equivale a condenar a miles de familias a la violencia, la pobreza y la muerte.
Este fallo refleja la consolidación de un proyecto político que busca redefinir la identidad estadounidense bajo parámetros excluyentes. El TPS, creado en 1990 como herramienta humanitaria, se convierte ahora en rehén de una visión xenófoba que considera a los migrantes como amenaza y no como parte esencial del tejido social.
Deportaciones masivas: un escenario de persecución y miedo en comunidades migrantes.
Impacto económico: pérdida de trabajadores esenciales en sectores como salud, construcción y servicios.
Crisis humanitaria: retorno forzado a países en guerra o colapsados.
Deslegitimación judicial: la Corte se aleja de su papel histórico como defensora de derechos civiles.
La Suprema Corte ha firmado una sentencia de desprotección masiva. No es un fallo técnico, es un acto político que desnuda la alianza entre poder judicial y poder ejecutivo en un proyecto de exclusión. La historia recordará este momento como uno de los más oscuros en la relación de Estados Unidos con sus migrantes: un tribunal que, en lugar de proteger, decidió abandonar.
VENEZUELA
DOLOR
POR EL DOBLE TERREMOTO
Ayer, miércoles 24 de junio, Venezuela fue estremecida por un fenómeno sísmico inusual: dos terremotos consecutivos de magnitudes 7.2 y 7.5, separados por apenas 39 segundos. El resultado fue devastador, aunque no hay cifras definitivas de víctimas, se han contabilizaron 235 muertos, más de 4,300 heridos y miles de desplazados. Caracas, La Guaira, Carabobo y Yaracuy se convirtieron en epicentros del dolor y la incertidumbre.
Colapso urbano: edificios enteros se desplomaron, el metro de Caracas quedó paralizado y el aeropuerto de Maiquetía cerró indefinidamente.
Servicios básicos: cortes eléctricos y fallas en el suministro de agua agravaron la emergencia.
Refugios improvisados: escuelas y estadios se transformaron en centros de acopio y albergue.
OLA DE SOLIDARIDAD
Estados Unidos anunció un paquete de 150 millones de dólares en ayuda humanitaria.
México, Brasil y Colombia enviaron brigadas de rescate.
El Vaticano donó 100 mil euros para asistencia inmediata.
Organismos como la ONU y la Cruz Roja desplegaron equipos de emergencia.
El doblete sísmico ocurrió en la intersección de las fallas Boconó y San Sebastián, donde chocan las placas del Caribe y Sudamérica. La superficialidad del evento (10–13 km) amplificó la destrucción. El USGS advierte un 40% de probabilidad de réplicas mayores a magnitud 6 en los próximos días.
Más allá de la tragedia física, el doble terremoto expone la fragilidad institucional de Venezuela. La emergencia desnuda la precariedad de su infraestructura, la falta de protocolos de prevención y la dependencia de la ayuda externa. En un país marcado por crisis políticas y económicas, el desastre natural se convierte en un espejo brutal de sus vulnerabilidades.
MEDIO ORIENTE
EN GAZA, LA INFANCIA PALESTINA
COMO BLANCO DE EXTERMINIO
La Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU ha puesto nombre y cifras al horror: las fuerzas israelíes han apuntado deliberadamente contra los niños palestinos, asesinando a más de 20,000 menores y dejando heridos a otros 44,000. El informe no se anda con rodeos: se trata de crímenes de guerra, de lesa humanidad y genocidio.
Deliberada matanza: francotiradores y drones disparando a cabezas y torsos infantiles.
Destrucción de futuro: 58,000 huérfanos, 97% de las escuelas arrasadas, hospitales de neonatología bombardeados.
Genocidio biológico: abortos espontáneos, malformaciones congénitas y hambre como armas de guerra.
El informe desnuda la lógica brutal del sionismo: no se trata solo de ocupar territorios, sino de aniquilar la continuidad generacional palestina. La infancia se convierte en objetivo militar, en símbolo a destruir. La narrativa de “seguridad” se revela como coartada para un proyecto de limpieza étnica.
Europa: gobiernos que callan, corporaciones que lucran.
EE. UU.: blindaje diplomático y militar a un Estado acusado de genocidio.
Silencio global: la ONU denuncia, pero las potencias miran hacia otro lado.
El sionismo, que se presenta como proyecto de liberación nacional, queda expuesto como máquina de exterminio. La matanza de niños no es un “daño colateral”: es el núcleo de una estrategia genocida. Cada cadáver infantil es un grito contra la hipocresía de quienes aún hablan de “democracia israelí” mientras se perpetra un crimen contra la humanidad.
ESTADOS UNIDOS
EL SENADO FRENA
LA GUERRA DE TRUMP CONTRA IRÁN
El Senado estadounidense aprobó, por estrecho margen, una resolución que prohíbe al presidente Donald Trump lanzar nuevos ataques contra Irán sin autorización explícita del Congreso. Con 50 votos a favor y 48 en contra, la medida representa un desafío directo a la doctrina de poder ejecutivo expansivo que Trump ha defendido desde el inicio de su mandato.
La decisión se ampara en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, diseñada para evitar que el presidente actúe unilateralmente en conflictos bélicos. Cuatro senadores republicanos se unieron a los demócratas, reflejando la fractura interna del partido y el creciente malestar por el costo político y económico de la operación “Epic Fury”.
El Pentágono solicitó 80,000 millones de dólares adicionales para reponer municiones, elevando el gasto total a casi 100,000 millones. Los líderes demócratas calificaron la misión de “fracaso épico” y se negaron a financiar nuevas ofensivas. El debate sobre el presupuesto militar se convirtió en un campo de batalla político, donde la narrativa de “seguridad nacional” choca con la exigencia de responsabilidad fiscal y transparencia.
La resolución del Senado coincide con un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán: suspensión de ataques durante 60 días, reapertura del estrecho de Ormuz y levantamiento parcial de sanciones al petróleo iraní. Estados Unidos ofreció un fondo de 300,000 millones de dólares para reconstrucción, gesto que divide a la clase política: mientras los demócratas lo ven como una salida pragmática, el ala dura republicana lo denuncia como una concesión inadmisible.
Este episodio revela dos fracturas:
Interna: el Partido Republicano se muestra dividido entre el trumpismo beligerante y un sector más institucional que defiende los límites constitucionales.
Externa: la política exterior de EE.UU. ya no se percibe como un bloque monolítico; el Congreso reclama protagonismo frente a un Ejecutivo que ha abusado de la narrativa de emergencia.
La resolución no solo frena a Trump, sino que reafirma el papel del Congreso como contrapeso en decisiones de guerra, enviando un mensaje a aliados y adversarios: la democracia estadounidense sigue viva en su capacidad de autocorrección.