EL MUNDO
LA UNIÓN AFRICANA PIDE
EL FIN DEL GENOCIDIO DE GAZA
UNIÓN AFRICANA/SERVICIOS ESPECIALES
En Adís Abeba, bajo los techos solemnes de la sede de la Unión Africana (UA), resonó una voz colectiva que recordó al mundo que África no es un continente mudo frente a las tragedias globales. Allí, los líderes africanos denunciaron con palabras duras —“exterminio”, “genocidio”— la violencia en Gaza, devolviendo a Palestina al corazón del debate internacional.
EL ECO DE UNA MEMORIA COMPARTIDA
África conoce demasiado bien el peso de la colonización, el despojo y la violencia estructural. Por eso, cuando sus dirigentes hablan de Palestina, no lo hacen desde la distancia, sino desde una memoria que reconoce las huellas del sufrimiento. La solidaridad africana con Palestina no es solo diplomática: es un espejo en el que se reflejan las propias cicatrices históricas del continente.
UNA DIPLOMACIA CON CARGO MORAL
El presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, exigió el fin del genocidio en Gaza, marcando un tono más firme que en declaraciones anteriores.
La cumbre respaldó la plena membresía palestina en la ONU, como símbolo de dignidad y reconocimiento internacional.
Mahmoud Abbas, presente en la reunión, pidió apoyo para un alto el fuego sostenible y denunció los obstáculos impuestos por Israel.
ÁFRICA COMO CONCIENCIA DEL MUNDO
En un escenario internacional donde las grandes potencias suelen monopolizar la narrativa, África busca reposicionarse como actor moral. Su declaración no solo interpela a Israel, sino también a la comunidad internacional, recordándole que el silencio frente a la injusticia es complicidad.
VOZ QUE EXIGE JUSTICIA UNIVERSAL
El continente, tantas veces relegado a los márgenes de la política global, se levanta ahora como voz que exige justicia universal. En su reclamo por Palestina, África también reclama respeto para sí misma: respeto a su historia, a su dignidad y a su capacidad de influir en el rumbo del mundo.