EL MUNDO
LAWFARE, ESTRATEGIA GLOBAL
DE LA ULTRADERECHA
La ultraderecha franquista va por Rodríguez Zapatero, mediante lawfare/SERVICIOS ESPECIALES
El lawfare se ha convertido en un arma transnacional: tribunales y fiscalías operan como instrumentos de desgaste político contra líderes progresistas. La ultraderecha los acorrala en los juzgados para llevarlos con pruebas falsas a prisión.
CRISTINA FERNÁNDEZ DE KIRCHNER
La expresidenta argentina enfrentó una avalancha de causas judiciales, muchas de ellas impulsadas por jueces alineados con el macrismo. El objetivo: instalar la narrativa de corrupción y neutralizar su liderazgo. Actualmente está en prisión domiciliaria.
LULA DA SILVA
El caso “Lava Jato” llevó a Lula a prisión en 2018. Años después, el Supremo Tribunal Federal reconoció la parcialidad del juez Sérgio Moro, pero el daño político ya estaba hecho: se le impidió competir en las elecciones que terminaron con Bolsonaro en el poder. Ya en libertad ganó las elecciones para Presidente y al parecer, volverá a competir por el mism cargo.
PEDRO CASTILLO
En Perú, el expresidente fue destituido y encarcelado en un proceso marcado por irregularidades. Analistas lo describen como un “golpe parlamentario-judicial” que consolidó el poder de las élites conservadoras.
EVO MORALES
El líder boliviano ha denunciado reiteradamente persecución judicial y amenazas directas contra su vida. Tras su salida en 2019, enfrentó órdenes de captura y procesos que sus seguidores califican como parte de un plan de desestabilización impulsado por sectores militares y judiciales conservadores.
RAÚL CASTRO
En Cuba, las acusaciones de lawfare se vinculan a criminalizar la figura de Raúl Castro, a quien se acusa de haber ordenado el derribo de naves en la década de 1990. Para La Habana, estas iniciativas forman parte de una estrategia de guerra jurídica impulsada por Washington y sectores de la ultraderecha encabezada por Donald Trump.
ZAPATERO
La citación al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el caso “Plus Ultra” refleja cómo el poder judicial español, señalado por conservar estructuras franquistas, se convierte en actor político contra una figura emblemática del socialismo.
El lawfare no es un fenómeno aislado: es una red transnacional de persecución judicial que busca desarticular proyectos progresistas para conservar el dominio de las élites conservadoras. Desde Buenos Aires hasta La Paz, desde La Habana hasta Madrid, la justicia se convierte en un instrumento presto a encarcelar y desprestigiar a líderes progresistas.