PREMIO PULITZER 2026
A FOTÓGRAFO PALESTINO
SAHER ALGHORRA,
TESTIGO DEL GENOCIDIO
EL FOTÓGRAFO QUE CONVIRTIÓ
EL DOLOR EN TESTIMONIO FOTOGRÁFICO
En medio de los escombros de Gaza, donde la vida se sostiene entre la precariedad y la resistencia, surge la mirada de Saher Alghorra, joven fotoperiodista palestino nacido en 1997. Su cámara no es un arma, pero sí un registro implacable: documenta la violencia, el hambre y la dignidad de quienes sobreviven bajo asedio.
Su serie “Atrapados en Gaza: Entre el fuego y el hambre” le valió el Premio Pulitzer 2026 en Fotografía de Noticias de Última Hora, convirtiéndose en uno de los pocos relatos visuales directos de un conflicto donde la prensa internacional apenas tiene acceso.
UNA TRAYECTORIA MARCADA POR LA URGENCIA
Formación: Estudió Relaciones Públicas y Fotografía en la Universidad de Palestina.
Inicio: Desde 2017 comenzó a registrar la vida cotidiana en Gaza.
Colaboraciones: Sus imágenes han aparecido en The New York Times, The Guardian y Time.
Premios previos: Lucie Impact Award (2023), Humanitarian Visa d’or (2025), Bayeux Calvados-Normandie Award (2025).
EL PULITZER Y SU SIGNIFICADO
El jurado destacó la crudeza y humanidad de sus imágenes: edificios demolidos, entierros masivos, niños jugando entre ruinas, familias celebrando Ramadán en campos de desplazados. Alghorra no retrata solo la tragedia, sino la persistencia de la vida.
Su Pulitzer es también un reconocimiento al periodismo local, a esos fotógrafos que, sin posibilidad de escapar, se convierten en cronistas de su propia tierra.
ENTRE LA CRÍTICA Y LA DEFENSA
Algunas de sus imágenes han sido cuestionadas por supuesta falta de contexto. Sin embargo, la Pulitzer Foundation defendió su trabajo frente a acusaciones de montaje o vínculos políticos, subrayando que su obra es un testimonio indispensable de la crisis humanitaria.
MEMORIA DEL PUEBLO PALESTINO
Saher Alghorra no solo captura imágenes: captura la memoria de un pueblo. Su lente es un espejo incómodo para la comunidad internacional, que observa desde lejos mientras Gaza se desangra. En cada fotografía late la pregunta sobre la responsabilidad global frente al sufrimiento humano.

