ARGENTINA
POETA INTENSO Y CONMOVEDOR
JUAN GELMAN
1930-2014
En el panorama de la literatura latinoamericana, pocos nombres resuenan con tanta fuerza como el de Juan Gelman (1930–2014). Poeta argentino de voz desgarrada y luminosa, su obra se convirtió en un puente entre la intimidad del dolor y la denuncia colectiva frente a la violencia política. Gelman no solo fue un creador de versos memorables: fue también un padre herido y un hombre que dedicó su vida a la búsqueda de justicia.
EL POETA DE LA TERNURA Y LA RABIA
Gelman comenzó a publicar en los años sesenta, con libros como Gotán y Cólera buey, donde ya se percibía su estilo singular: un lenguaje que mezcla lo coloquial con lo lírico, lo amoroso con lo político. Su poesía se convirtió en refugio y arma, capaz de nombrar lo innombrable y de dar voz a quienes habían sido silenciados.
TESTIMONIOS Y POESÍA
La poesía de Gelman es inseparable de su dolor. En Carta abierta (1980), dedicado a su hijo desaparecido, escribió:
“No hay silencio que no termine, hijo. No hay olvido que pueda con tu nombre.”
Sobre la ausencia de su nuera y la búsqueda de su nieta, dejó versos que aún estremecen:
“Te arrancaron de la vida, pero no de la memoria. Allí estás, intacta, como semilla que espera la tierra.”
LA TRAGEDIA FAMILIAR
La dictadura militar argentina (1976–1983) marcó su vida de manera irreversible. Su hijo Marcelo fue secuestrado y asesinado, y su nuera, María Claudia García Iruretagoyena, también fue secuestrada estando embarazada. María Claudia dio a luz en cautiverio y fue desaparecida, como tantos otros jóvenes militantes de la época. El nieto o nieta que naciera en esas circunstancias se convirtió en el símbolo de una búsqueda que atravesó décadas.
LA BÚSQUEDA INCANSABLE
Gelman emprendió una lucha personal y pública para encontrar a su nieta. Su voz poética se transformó en un grito de memoria y justicia, denunciando la apropiación de bebés durante la dictadura. Finalmente, en el año 2000, logró reunirse con su nieta en Uruguay, cerrando un círculo de dolor y esperanza que había marcado su vida.
LEGADO
La obra de Gelman es inseparable de su biografía. Sus poemas hablan de amor, de ausencia, de la lengua como territorio de resistencia. Pero también son testimonio de una época oscura y de la necesidad de recordar. En él, la poesía se convirtió en un acto de justicia, en un modo de mantener viva la memoria de su hijo, de su nuera y de todos los desaparecidos.
