EL MUNDO
EL BLOQUEO A CUBA,
CRUEL E INHUMANO
La Asamblea General de las Naciones Unidas volvió a pronunciarse sobre uno de los actos más persistentes de coerción unilateral en el sistema internacional: el bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba. Por trigésima tercera vez, la comunidad global exigió su levantamiento. Y por trigésima tercera vez, Washington ignoró el clamor mundial.
VOTACIÓN ONU 2025:
¿QUIÉN SE OPONE AL CONSENSO?
La resolución fue respaldada por 165 países, que votaron a favor de levantar el bloqueo. Solo 7 países se opusieron: Estados Unidos, Argentina, Israel, Hungría, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania.
Otros 12 países se abstuvieron: Albania, Costa Rica, Ecuador, Polonia, Checoeslovaquia, Marruecos, Moldavia, Rumanía, Estonia, Letonia, Lituania y Bosnia y Herzegovina.
Este pequeño grupo de opositores y abstencionistas representa una minoría diplomática que, por intereses geopolíticos o presiones bilaterales, se alinea con una política que ha sido calificada por juristas, académicos y organismos multilaterales como ilegal, inmoral y contraproducente.
UNA VIOLACIÓN SISTEMÁTICA
AL DERECHO INTERNACIONAL
El bloqueo, cruel e inhumano, viola principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas: la no intervención, la igualdad soberana de los Estados y el respeto a la autodeterminación de los pueblos. Además, su carácter extraterritorial —que penaliza a empresas y bancos de terceros países por comerciar con Cuba— constituye una forma de imperialismo económico.
Desde una perspectiva académica, el embargo es un caso paradigmático de sanción unilateral que no cuenta con respaldo del Consejo de Seguridad y que, por tanto, carece de legitimidad jurídica.
CONSECUENCIAS HUMANAS Y ÉTICAS
Más allá de la retórica diplomática, el bloqueo tiene efectos devastadores sobre la población cubana. La escasez de medicamentos, los cortes eléctricos, la inflación descontrolada y la dificultad para acceder a insumos básicos son consecuencias directas de esta política.
¿Puede una medida que castiga a millones de civiles por razones ideológicas considerarse legítima? ¿Qué tipo de democracia defiende una política que impide el acceso a vacunas, alimentos y tecnología?
¿POR QUÉ PERSISTE?
El bloqueo no ha logrado sus objetivos. No ha derrocado al gobierno cubano ni ha promovido una transición democrática. En cambio, ha servido como excusa para justificar el sufrimiento, alimentar narrativas de confrontación y mantener una política exterior basada en la coerción.
Su persistencia revela una falla estructural en el sistema internacional: la incapacidad de las instituciones multilaterales para hacer cumplir sus propias resoluciones frente a las potencias hegemónicas.
AFRENTA AL DERECHO INTERNACIONAL
El bloqueo a Cuba no es solo una política fallida; es una afrenta al derecho internacional, a la ética diplomática y a la dignidad humana. Su continuidad representa una mancha en la credibilidad de quienes lo sostienen y una prueba de que el poder, cuando no se somete a la ley, se convierte en abuso.





