jueves, 23 de abril de 2026

 ARGENTINA





LAS ISLAS MALVINAS: MEMORIA 

COMO CAMPO DE BATALLA






SERVICIOS ESPECIALES



Han pasado 44 años desde la Guerra de las Malvinas, y el conflicto sigue vivo, no en las trincheras del Atlántico Sur, sino en la memoria colectiva y en la manipulación política que se hace de ella. La dictadura argentina lanzó aquella aventura bélica como un último recurso para legitimar su poder agonizante. Fue un acto desesperado, disfrazado de patriotismo, que sacrificó vidas jóvenes en nombre de una soberanía que se convirtió en excusa.



HERRAMIENTA POLÍTICA


Hoy, los gobiernos —tanto en Buenos Aires como en Londres— siguen utilizando la memoria de la guerra como herramienta política. En Argentina, se invoca el reclamo soberano como bandera de unidad nacional, mientras se ocultan las responsabilidades de quienes enviaron a soldados mal equipados y mal alimentados a una guerra imposible. En el Reino Unido, la victoria se recuerda como reafirmación de poder, borrando el hecho de que se trató de un conflicto desigual contra una dictadura debilitada.


SERVICIOS ESPECIALES



La memoria de Malvinas no puede ser rehén de los discursos oficiales. Los caídos merecen homenaje, pero también verdad: fueron víctimas de una dictadura que los usó como carne de cañón, y de un imperio que reafirmó su dominio colonial. La verdadera soberanía no se conquista con guerras improvisadas ni con discursos vacíos, sino con justicia histórica y con la capacidad de mirar de frente las heridas del pasado.


44 AÑOS DE ESA GUERRA DESIGUAL

Recién se han cumplido 44 años de aquel crucial y desigual enfrentramiento. Malvinas es más que un reclamo territorial: es un espejo incómodo de cómo los Estados manipulan la memoria para perpetuar su poder. No basta recordar ni repetir consignas, habrá que seguir luchando y reclamando el territorio de Malvinas, hoy en poder injustamente del Reino Unido.



ISLAS MALVINAS


No hay comentarios:

Publicar un comentario