domingo, 24 de mayo de 2026

 ESPAÑA






¿ POR QUÉ PEDRO SÁNCHEZ NO SE ATREVE A REFORMAR LA JUSTICIA?






SERVICIOS ESPECIALES

FALTA DE VALENTÍA POLÍTICA 

DEL PRESIDENTE


MADRID.- En la política española, pocas tensiones han sido tan persistentes como la relación entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el poder judicial. Desde su llegada a La Moncloa en 2018, el líder socialista ha denunciado la “politización” de la justicia, señalando que "parte de la magistratura actúa como un brazo de la derecha", que recién enjuició sin pruebas al Fiscal general. Y tiene en jaque a su esposa Begoña Gómez y al expresidente Zapatero, sin contar otros casos relevantes como ha sido el acoso a Podemos. Sin embargo, pese a las críticas, Sánchez no ha impulsado una reforma profunda del sistema judicial.

UN PODER JUDICIAL CUESTIONADO

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), órgano de gobierno de los jueces, lleva años con su mandato caducado. La falta de acuerdo entre el Partido Popular y el PSOE para renovarlo ha convertido a la justicia en un campo de batalla político. Desde Bruselas, la Comisión Europea ha advertido en varias ocasiones sobre la necesidad de desbloquear la situación para garantizar la independencia judicial.


EL DILEMA DE SÁNCHEZ

¿POR QUÉ NO SE ATREVE A REFORMAR?


  • Equilibrio institucional: Una reforma radical podría ser interpretada como un ataque a la separación de poderes.

  • Resistencia política: El PP y Vox acusan al Gobierno de querer controlar la justicia, lo que convierte cualquier intento de reforma en un arma electoral.

  • Presión europea: La UE vigila de cerca las reformas judiciales en sus Estados miembros, temerosa de que España siga el camino de Hungría o Polonia.

  • Pragmatismo parlamentario: Con un Congreso fragmentado, Sánchez depende de pactos con partidos nacionalistas e independentistas. Abrir un frente judicial podría poner en riesgo su mayoría.

ESCENARIO HIPOTÉTICO, 

UNA REFORMA PROFUNDA


Si Sánchez se decidiera a reformar el poder judicial, España podría ganar en transparencia y confianza ciudadana. Un nuevo sistema de elección del CGPJ, menos dependiente de los partidos, reforzaría la independencia judicial. Sin embargo, el coste político sería enorme: la oposición lo acusaría de autoritarismo, los jueces podrían movilizarse en su contra y Bruselas examinaría cada paso con lupa.

FALTA DE VALENTÍA POLÍTICA

Pedro Sánchez se encuentra atrapado en un laberinto institucional: denunciar la politización de la justicia sin dar el paso hacia una reforma radical. Para algunos, es una muestra de prudencia; para otros, de falta de valentía política. Lo cierto es que la crisis judicial española se ha convertido en un espejo de la polarización del país y en un desafío que, tarde o temprano, cualquier gobierno deberá afrontar.



ESPAÑA/WIKIPEDIA




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