martes, 4 de diciembre de 2012

CARTA ABIERTA
DE JAVIER SICILIA
A ENRIQUE PEÑA NIETO

Querido
Enrique Peña Nieto:

Javier Sicilia
Cuando esta carta esté ya publicada, usted habrá tomado posesión de la Presidencia de la República. La responsabilidad que asume es inmensa ante la emergencia nacional que vive el país y la incapacidad y ceguera de los partidos políticos para fijar, junto con la ciudadanía, una agenda de unidad nacional que pudiera hacerle frente. Usted recibe y asume, por lo mismo, un país devastado por el dolor, la muerte y la miseria; un país donde sus ciudadanos se encuentran en estado de absoluta indefensión, desgarrado en sus tejidos sociales, a merced de la criminalidad y de la inoperancia y corrupciones de los gobiernos; un país al que el presidente saliente, Felipe Calderón, se obstinó, con la solidaridad de la clase política y de la criminalidad, en desgarrarlo y despreciarlo; un país fracturado, amedrentado y lleno, en su miedo, de enojo; un país donde, a causa del patrimonialismo –ese cáncer político que desde la Colonia se enquistó en la vida del Estado–, el esqueleto moral y político de una buena parte de sus ciudadanos está derruido; un país que carga con más de 70 mil muertos, más de 20 mil desaparecidos, más de 250 mil desplazados y decenas de miles de huérfanos, viudas y familias rotas, cuyos números aumentan, y sin un gramo de justicia; un país, Sr. Presidente, en el que su partido, como todos los otros, y usted mismo, tienen, en relación con ese horror, serias deudas con la justicia –recuerdo las palabras que, transidas de dolor y de indignación, doña Trinidad le dirigió, en relación con la represión de Atenco (2006), durante los Diálogos por la Paz que sostuvimos el 28 de mayo de 2012 en el Alcázar del Castillo de Chapultepec con los que entonces eran candidatos a la Presidencia de la República: “Tú has reiterado que eres responsable del operativo. Entonces eres responsable de los asesinatos, de violaciones a los derechos humanos y de que una banda de violadores siga actuando en el Estado de México”; un país, en síntesis, que, en una parte de sí mismo, desconfía de sus gobernantes y cree que usted llegó a la Presidencia de la República, como su antecesor, de manera ilegítima.
Sea lo que sea, nos guste o no, usted –porque una buena parte de la nación decidió ir, con todo ese horror y la corrupción y ceguera de las instituciones y de las partidocracias, a las urnas a votar por alguien– es el presidente de México y tiene delante de sí una tarea inmensa y un dilema: rehacer con todos el país o administrar el desastre, como lo hizo su antecesor, y llevar al país al fondo del infierno.
Yo, a pesar de mi dolor y de las reiteradas traiciones del gobierno de Calderón a los acuerdos que el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) estableció con él de cara a la nación; a pesar también de las traiciones de otros gobiernos a acuerdos fundamentales  que podrían haber ayudado  a evitar el desastre  –como los Acuerdos de San Andrés Larráinzar–, no dejo de mantener mi esperanza abierta. Si las víctimas, que hemos perdido todo y hemos aprendido a desesperar de nuestras ilusiones, la seguimos manteniendo, es señal de que todo es posible; de que el corazón de los hombres, incluso el de los más insensibles, puede tomar un día el camino de la justicia y de la paz.
En este sentido, vuelvo a los acuerdos que el MPJD estableció en el Alcázar del Castillo de Chapultepec cuando usted, Sr. Presidente, era sólo candidato. Allí, donde resonaron las duras palabras de doña Trinidad, usted se comprometió a tomar la agenda del MPJD que el presidente Calderón traicionó. Allí también, como un gesto de que lo haría, se comprometió a que, de llegar a la Presidencia, promulgaría y publicaría durante los primeros días de su mandato la Ley General de Víctimas que, contra la aprobación unánime de las Cámaras, el presidente Calderón vetó.
Usted ha llegado a la Presidencia. En nombre de esa palabra dada, le pido no sólo que publique ya esa ley fundamental y necesaria para la justicia, sino que fijemos una fecha para continuar, de cara a la nación, con esos Diálogos por la Paz que permitan dar seguimiento a esa agenda impostergable que quedó pactada con usted.
Recuerdo que en ese diálogo, frente a la insensibilidad que al principio mostró ante el doloroso y justo reclamo de doña Trinidad y de las otras víctimas de los gobiernos de su partido, le dije que no tenía corazón. Recuerdo también que al salir del Alcázar, mientras lo acompañaba a su automóvil, usted me dijo dos veces. “Sí tengo corazón”, y yo le respondí: “No lo hemos visto, muéstrenoslo”.
Ha llegado el tiempo de mostrarlo, querido Presidente. Es tiempo de publicar la Ley General de Víctimas, es tiempo de tomar la agenda de la justicia y de la paz, es tiempo de unir en el amor a la nación y de terminar con la corrupción y la impunidad del Estado, es tiempo de dar su lugar a la bondad por encima de los intereses y de las abstracciones del Bien; es tiempo, para decirlo con el poeta Paul Celan, “de que la piedra pueda florecer,/ de que en la inquietud palpite un corazón./ Tiempo de que sea tiempo”.
Paz, Fuerza y Gozo (los va a necesitar).
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, liberar a todos los zapatistas presos, derruir el Costco-CM del Casino de la Selva, esclarecer los crímenes de las asesinadas de Juárez, sacar a la Minera San Xavier del Cerro de San Pedro, liberar a todos los presos de la APPO, hacerle juicio político a Ulises Ruiz, cambiar la estrategia de seguridad, resarcir a las víctimas de la guerra de Calderón y promulgar la Ley de Víctimas.





¡PERDÓNALOS SEÑOR  
QUE NO SABEN LO QUE HACEN! 


POR PÁJARAS EN EL ALAMBRE
Pues claro, estos tres ciudadanos detenidos por la policía en México tienen toda la razón. Fueron atrapados con un hombre al que llevaban con la cabeza cubierta por una bolsa de plástico y al que abofeteaban arriba de un automóvil, y luego, sin ningún decoro fueron esposados y acusados de secuestradores, sin contar que son ciudadanos respetables protegidos por los derechos humanos. Y como los delincuentes dijeron más tarde, llevaban al hombre a pasear, porque deseaban tener con él una charla; de maltratarlo nada, no lo consideraban necesario; aceptan que le propinaron algunas cachetadas, pero fue simplemente porque les faltó al respeto. Pero de ninguna manera pensaban forzarlo, intimidarlo ni cosa parecida y mucho menos exigir dinero por su rescate.
Ya escucharon que lo dijera el representante del organismo de los Derechos Humanos cuando fue entrevistado: Llevaron a estos tres desprotegidos ciudadanos a los separos policíacos y sin mediar ningún diálogo, comenzaron a torturarlos: Choques eléctricos en sus partecitas nobles, la cabeza sumergida en tanquetas de agua sucia, golpes, insultos; ante tamaña canallada quién no se confiesa culpable hasta de la muerte de Colosio. Por supuesto que no lo merecían. Si los policías les hubieran preguntado con amabilidad y sin necesidad de hacer uso de la violencia, a dónde llevaban a ese hombre, ellos lo hubieran explicado. El mundo lo sabe: “Todos somos inocentes, mientras no se demuestre lo contrario”. Por tanto, era menester iniciar un proceso, aportar pruebas, testigos y todo ese rollo, antes de ensuciar sus nombres con acusaciones sin ningún fundamento. Que tenían varias acusaciones en su contra, pues sí, pero era pura coincidencia. Autos de formal prisión y todas esas cosas que suelen tener los angelitos víctimas del infortunio y del abuso de las autoridades. Afortunadamente son pocos los delincuentes que pasan por este trance, según el noticiero de Televisa del día 21 de noviembre de este año, las autoridades declararon que el 99 por ciento de los delitos cometidos en México quedan impunes. Y si tienes necesidad de cometer un delito y eres aprehendido, pues expresa tus razones, las autoridades creerán en tu palabra, porque si no fuera así, ten la seguridad que Derechos Humanos intercederá en tu defensa. Nada de que te maltraten, torturen o te falten al respeto. Tienes derecho a ser escuchado, respetado y dejado en libertad así te pesquen con las “manos en la masa”. Tus razones tendrás y cada una de esas razones es muy válida. “Bienaventurados los que delinquen y los protege Derechos Humanos, porque de ellos será el reino de los cielos.”





jueves, 11 de octubre de 2012

 
 
 
HORA DE QUE LOS CRÍTICOS
DE HUGO CHÁVEZ REALICEN
UNA CURA DE HUMILDAD ÓPTICA
 
 
 
Hugo Chávez, Presidente reelecto en Venezuela.
 
 
Por Luis Hernández Navarro
 
Quienes soñaron con una derrota de Hugo Chávez despertaron este 8 de octubre con una pesadilla. El mandatario venezolano triunfó sobre Henrique Capriles con 54.4 por ciento de los sufragios, 10 puntos porcentuales más que su rival.
Esta diferencia sería la envidia de la mayoría de los candidatos a jefe del Ejecutivo en cualquier elección. Mariano Rajoy ganó los comicios en España con 44.6 por ciento de los votos, David Cameron lo hizo en Gran Bretaña con 36.1 por ciento y Enrique Peña Nieto en México con 38.21.
No obstante lo contundente e incontrovertible de la victoria chavista, ahora diversos analistas políticos y la prensa española, estadunidense y buena parte de la mexicana, pretenden disminuir el alcance y significado del triunfo del presidente, o presentarlo como un paso en su eternización.
Quienes se comportan así son los mismos que, sin evidencia alguna, vaticinaron la inminente llegada de Capriles al Palacio de Miraflores, cuando nunca tuvo posibilidad de que algo así sucediera. Ninguna encuesta seria le dio nunca ventaja al candidato opositor y, por el contrario, los niveles de aprobación hacia Hugo Chávez y su gobierno han sido siempre muy altos. Sin embargo, se creyeron sus propias mentiras –o las de sus patrocinadores– y ahora no encuentran una manera elegante de rectificar.
Sería recomendable que todos ellos tomaran nota de la sugerencia de Manuel Rivas en El País, del pasado sábado 6 de octubre. “No se puede despachar a Chávez como un chiflado. Porque no lo es y porque lo decisivo va a ser la percepción popular de si han mejorado o no las condiciones de vida para la mayoría –escribió el autor gallego–. Según la ONU, la tasa de pobreza en Venezuela se ha reducido en 10 años en 21 por ciento. Gane o no Chávez, la austeridad española debería incluir una cura de humildad óptica con América Latina.”
Antes, del pasado 7 de octubre, muchos de los indicadores del grado de aprobación popular del mandatario venezolano estaban a la vista de quien quisiera mirarlos. Según el Reporte de la Felicidad Mundial 2012, realizado por la Universidad de Columbia de EU, Venezuela ocupa el segundo lugar de América Latina, y el número 19 en el mundo, en la lista de los países más felices del mundo, por encima de Francia, España, México, Brasil, Alemania y Colombia, Japón e Italia. Entre los parámetros evaluados en el estudio se encuentran la educación, la salud, la expectativa de vida, las relaciones humanas, el empleo y el ingreso económico familiar.
En el estudio de Latinobarómetro 2011, en el que se mide la percepción de la población de 18 países de América Latina con sus gobiernos, instituciones y procesos socioeconómicos, Venezuela salió muy bien librado. Es el tercer país de la región en el que la distribución de la riqueza es vista como muy justa o justa. Curiosamente, Chile, el país que es presentado por los apologistas del libre mercado como ejemplo a seguir, ocupa el último lugar de calificación en el área.
Las conclusiones del sondeo muestran el grado distorsión con que los medios de comunicación internacionales juzgan el gobierno de Chávez en relación con las percepciones de los venezolanos. Mientras la prensa de los países desarrollados presentan a Venezuela como un país injusto, sus habitantes opinan que es la nación en el área en la que más se garantizan derechos, oportunidades y seguridades. También es el primer país en la igualdad de participación en hombres como en mujeres, seguido por Argentina. Y el tercero más democrático, después de Uruguay y Costa Rica. Con base en una escala del 1 al 10, Venezuela obtuvo una calificación de 7.3.
También, contra la imagen fabricada en la prensa internacional sobre el gobierno de Chávez como una dictadura, Latinobarómetro observa: Si miramos el apoyo a la democracia en Chile y Venezuela, vemos que en Venezuela a partir de 2004, es decir, a los cuatro años de haber asumido el poder Chávez, se mantiene muy por encima de 70 por ciento hasta 2011, alcanzando entre 2008 y 2010 porcentajes por encima de 80 por ciento.
La favorable percepción de los venezolanos sobre su país, su gobierno, su democracia y su proceso, refrendada el pasado domingo, no es producto de un lavado de cerebro. Aunque la revolución bolivariana ha venido forjando su hegemonía semántica, sería imposible que así fuera. Venezuela es un país extraordinariamente bien informado y enlazado, y la oposición sigue teniendo una enorme fuerza ideológica. Como explicaron Jean-Luc Mélenchon e Ignacio Ramonet en las páginas de este diario el pasado viernes, de 111 canales de televisión, 61 son privados, 37 comunitarios y 13 públicos. La audiencia de los privados es del 61 por ciento. Cuatro de cada cinco periódicos están en manos de antichavistas.
La visión que los venezolanos tienen sobre sí mismos tiene bases materiales de sustentación evidentes. Venezuela se ubica como uno de los países de América Latina donde más se ha disminuido la desigualdad (y no sólo la pobreza): su índice de Gini ha pasado de 0.48 en 1988 a 0.38 en 2010. El de México es de 0.51.
Algunos analistas han concluido que el balance electoral arroja un país dividido en dos partes iguales. No es cierto. Ciertamente existen dos bloques, pero uno, el que apuesta por el socialismo del siglo XXI, es holgadamente mayoritario. No obstante, el desgaste en el ejercicio del poder, y sus fallas y deficiencias, en términos absolutos, el chavismo ha ganado nuevos adeptos.
Después de 13 años de transformar la realidad político y social de Venezuela a fondo, ya va siendo hora de que sus críticos –como dice Manuel Rivas– realicen una cura de humildad. (LA JORNADA).



 

domingo, 7 de octubre de 2012




MERCEDES,
TE EXTRAÑAMOS






GUADALAJARA, Jalisco, México, 4 de octubre de 2012.- En esta fecha, hace tres años, se fue a vivir al cielo nuestra querida amiga Mercedes Sosa. Este video corresponde al tiempo en que nos conocimos. Interpreta la bellísima canción Gracias a la Vida, de la chilena Violeta Parra. Recuerdo y presente, aquel día inolvidable que nos encontramos por primera vez y nos regalamos nuestras sonrisas. Compartimos una  amistad que se prolongó hasta su muerte. Hoy la extraño y la recuerdo con amor y con hermandad. ¡Ay Mercedes, cuánto te queremos! (CARLOS ESPARZA).


domingo, 9 de septiembre de 2012

 
 
 
MORENA,  EL CAMINO 
DE LÓPEZ OBRADOR
 
 
 
El ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, anunció su retiro de los partidos integrantes del Movimiento Progresista. Foto: Tomada de Twitter @Nelly_Vargas
 
CIUDAD DE MEXICO, 9 de septiembre de 2012.- Andrés Manuel López Obrador, encabezó un mitin en el Zócalo al que asistieron miles de simpatizantes. Foto: Tomada de Twitter @Nelly_Vargas



TEXTO INTEGRO DEL DISCURSO DE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, EX CANDIDATO PRESIDENCIAL, EN EL QUE ANUNCIÓ SU SEPARACIÓN DE LOS PARTIDOS INTEGRANTES DEL MOVIMIENTO PROGRESISTA QUE LO POSTULÓ EN LA PASADA ELECCIÓN.
 
Amigas y amigos:
Como todos sabemos, el Tribunal Electoral decidió validar la elección presidencial a pesar de las evidentes violaciones a la Constitución y a las Leyes.
Muy poco tengo que decir sobre lo torcido del proceso electoral porque casi todo es de dominio público. Si acaso subrayo, aunque tampoco es novedad, que se violó el artículo 41 de la Constitución que establece que las elecciones deben ser libres y auténticas.
El distintivo de esta contienda fue el uso del dinero a raudales para comprar millones de votos. En los hechos, el candidato del PRI rebasó por mucho, los topes de gastos de campaña que establece la ley y, aunque se demostró el uso de dinero de procedencia ilícita, prevaleció el cinismo y la impunidad.
Tampoco hubo equidad en la actuación de los medios de comunicación. Por el contrario, la mayoría de los periódicos, la radio y, sobre todo, la televisión, en especial Televisa y Milenio, se convirtieron en los principales patrocinadores de Peña Nieto.
Ante estas violaciones, las autoridades electorales siempre se hicieron de la vista gorda. Los Consejeros del IFE y los Magistrados del TRIFE demostraron que son personajes sin convicciones, acomodaticios, seleccionados a modo para formar parte del engranaje del régimen antidemocrático que predomina.
Se podrá replicar que esto ya lo sabíamos y que a pesar de ello, decidimos participar en la contienda. Sin embargo, puedo argumentar que siempre debe intentarse la transformación por la vía pacífica y electoral. Respeto otros puntos de vista, pero no considero a la violencia como alternativa. Pienso que produce más sufrimiento y se terminan imponiendo con mayor facilidad quienes no tienen la razón, pero cuentan con la fuerza para reprimir. La violencia en vez de destruir al régimen autoritario lo perpetúa.
Al mismo tiempo, mantengo la convicción de que, aún en condiciones adversas, enfrentando a los poderes más siniestros, se pueden lograr cambios profundos siempre y cuando exista una voluntad colectiva dispuesta a ejercer a plenitud sus derechos y a no permitir ningún régimen de opresión. Sostengo que cuando el pueblo decide ser dueño y constructor de su propio destino, no hay nada ni nadie que pueda impedirlo.
Pero este proceso virtuoso de toma de conciencia y participación ciudadana, no es fácil de lograr. Lleva tiempo, requiere de mucho trabajo educativo con la gente y de predicar con el ejemplo; exige temple, convicciones y perseverancia.
Quienes estamos en esta causa, debemos saber que llegar al gobierno para mantener el régimen dominante es relativamente fácil, pero el triunfo de la justicia sobre el poder implica fatigas y confrontación política. Los procesos de cambios estructurales suelen ser lentos y complicados, pero son indispensables y gloriosos.
Basta con recordar la historia: Hidalgo proclamó la abolición de la esclavitud y ese anhelo de justicia se hizo realidad un siglo después. Las reformas liberales se consumaron luego de 30 años de cruentas luchas internas y de invasiones extranjeras. En 1910, Francisco I. Madero convocó al pueblo a la Revolución para derrocar a la dictadura porfirista con el lema del Sufragio Efectivo y, aun cuando se avanzó en la atención de demandas sociales, todavía no hay democracia en México.
De modo que no es sencillo lograr una transformación pacífica y profunda como la que nosotros queremos y necesita el país. Hay que enfrentar intereses creados muy poderosos que se oponen de manera rotunda a perder sus privilegios.
Los defensores del régimen de corrupción imperante, como lo vimos en las recientes elecciones, utilizan todo su poderío: sus medios de comunicación, sus relaciones de complicidad y, sobre todo, cuantiosos recursos económicos. A esa prepotencia hay que agregar, y eso es lo que más les ayuda, el atraso político y la pobreza extrema que se padece en el país.
Tenemos que aceptar que todavía hay muchos mexicanos, de todas las clases sociales, susceptibles al engaño y a la manipulación. Están, por ejemplo, y lo digo de manera respetuosa, quienes en las pasadas elecciones decidieron no apoyarnos porque creen en las vulgaridades y calumnias que difunden de nosotros los voceros de los dueños de los medios de información.
Sin embargo, no fue la desorientación lo que más influyó para impedir el cambio de régimen, en esta ocasión, lo determinante fue el uso del dinero para traficar con la pobreza de la gente.
Ya hemos visto cómo Peña Nieto, con sus patrocinadores y cómplices, obtuvieron la mayoría de los votos en el medio rural y en las colonias marginadas del país.
No se trata de juzgar a quienes por necesidad venden su voto. La perversidad es de aquellos que, valiéndose del hambre y de la miseria, compran la voluntad de los desposeídos.
Esta es, sin duda, la mayor inmoralidad que se registró durante la elección presidencial y, al mismo tiempo, este es el gran desafío que tenemos por delante, porque si no hacemos nada para contrarrestar esta práctica inhumana y corrupta, nunca habrá una auténtica democracia en nuestro país.
Permitir a los poderosos que, encima de empobrecer al pueblo, se beneficien electoralmente de sus carencias, es aceptar que se instaure un sistema de esclavitud moderna en el que, entre más miserable y debilitado se mantenga al pueblo, menos esfuerzos serán necesarios para oprimirlo. En otras palabras, tolerar este retroceso significa dejar que los pobres se conviertan en peones y que haya amos que les compren su libertad.
Enfrentar esta infamia es una razón más para seguir adelante. Aquí es oportuno recordar que luchamos por ideales, no por cargos. Por más que nos haya dolido este nuevo fraude, no debe haber motivo para el desaliento y la rendición. Por el contrario, debemos sentirnos orgullosos de tener la encomienda de regenerar la vida pública y lograr el renacimiento moral de México.
Además, hay que tomar en cuenta que, en poco tiempo, hemos avanzado mucho. Nuestro movimiento ha contribuido a cambiar la mentalidad de amplios sectores del pueblo de México. Hemos puesto al desnudo al actual régimen con sus formas de control y manipulación. Se ha hecho evidente que el PRI y el PAN representan lo mismo. Que no hay diferencia entre Elba Esther Gordillo, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Diego Fernández de Cevallos, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Ahora se sabe más sobre los que verdaderamente mandan y hay más claridad sobre su proceder y avaricia.
Esto ha sido, estimo, la mayor aportación social y política de nuestro movimiento. Tengamos presente que no se puede cambiar lo que no se conoce y lo que bien se comprende, difícilmente se olvida.
Fruto de este trabajo de concientización es el despertar de muchos ciudadanos de las clases medias, que en las pasadas elecciones por primera vez nos dieron su respaldo. Aquí aprovecho para mandarles el mensaje de que nunca traicionaremos su confianza.
Somos testigos, también, del surgimiento del movimiento estudiantil de nuestro tiempo, el #YoSoy132.
Estos jóvenes han sabido estar a la altura de las circunstancias, han levantado el orgullo de muchos otros y les han dado poderosas razones para luchar por el derecho a la información, la justicia y por la democracia. Es un movimiento limpio, auténtico, independiente y creativo. Al grado que podemos proclamar que ya se tiene relevo generacional.
Abro un paréntesis para reconocer que hubo ciudadanos de todos los sectores que nos ayudaron a convencer a empresarios y a integrantes de clases medias, que debido a las campañas de desprestigio, mantenían una mala imagen de nosotros. Solo menciono, por no poder hablar de todos, a Alfonso Romo, Demián Bichir, León Larregui, Epigmenio Ibarra, Luis Mandoki, Manuel Clouthier, Dolores Heredia, Tomás López Rocha, Paco Ignacio Taibo, Lorenzo Rojas Guzmán y María Antonieta Laso.
También va a quedar para la historia el gabinete que presentamos, por la honestidad y experiencia de las personas que propusimos: Marcelo Ebrard, Rogelio Ramírez de la O, Juan Ramón de la Fuente, Claudia Sheinbaum Pardo, Javier Jiménez Espriú, Fernando Turner, Adolfo Hellmund López, María Luisa Albores, René Drucker Colín, Víctor Suárez Carrera, Sergio Rodríguez Cuevas, José Agustín Ortiz Pinchetti, Genaro Góngora Pimentel, Miguel Torruco Marqués, Raquel Sosa Elízaga, Bertha Elena Luján Uranga, Bernardo Bátiz Vázquez, Manuel Mondragón y Kalb, Elena Poniatowska Amor, Jorge Eduardo Navarrete López y el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano.
En contraste, ya estamos viendo que en el gobierno de Peña Nieto ocuparán los puestos más altos, los hombres y las mujeres del más bajo nivel moral.
Pero, sobre todo, agradezco a los cerca de 16 millones de mexicanos, que expresaron con su voto su firme decisión de abolir el actual régimen de corrupción, injusticias y privilegios. Estoy seguro que, aún con los resultados oficiales, están satisfechos por haber actuado con dignidad y decoro, y no formar parte del mundo de la sumisión y del conservadurismo.
A todos les digo que nadie se desanime, que no debemos decir adiós a la esperanza. Tengo elementos para afirmar que el actual régimen está en su fase terminal, ya caducó; carece de consenso. La mayoría de los mexicanos no lo respalda, aunque muchos no lo expresen abiertamente. Baste decir que a pesar de tratarse del supuesto regreso del PRI a Los Pinos, la gente no festejó, al contrario, hay duelo nacional. El pueblo tiene un instinto certero y sabe que por desgracia nada bueno se puede esperar, que continuará el empobrecimiento, la corrupción, la inseguridad y la violencia.
A los hombres del régimen solo les queda el dinero y el aparato de manipulación y de fuerza. Pero el dinero no lo es todo, no es Dios, deja de dominar en la medida en que la gente va tomando conciencia. Ahí está el ejemplo de millones de pobres que, a pesar de sus necesidades, no vendieron su voto.
Asimismo, el control que ejercen los potentados a través de los medios de comunicación es, cada vez, menos determinante. El caso Peña Nieto es un ejemplo; pensaron que bastaba con la publicidad, con lo mediático y no les resultó, tuvieron que recurrir a la compra de voluntades. Y, en cuanto al uso de la fuerza, es cosa de no caer en ninguna provocación y no olvidar lo que dijo Talleyrand a Napoleón: "Las bayonetas sirven para todo, menos para sentarse en ellas".
De modo que, ánimo, es poco lo que falta. Uno, dos, tres, seis años, una década, son como un suspiro, representan un abrir y cerrar de ojos en la historia nacional. Quienes luchamos por una transformación que servirá a varias generaciones, debemos aprender a medir el tiempo de un modo distinto. No nos debe preocupar tanto, cuánto dure consumar la obra de transformación. Lo importante es no dejar de caminar hacia ese ideal. Si tenemos la fuerza necesaria para resistir, veremos el triunfo de nuestra causa y, en cualquier circunstancia, habremos ayudado mucho a quienes vienen detrás de nosotros para lograr el cambio anhelado.
Amigas y amigos:
Por estar concentrado en la defensa de nuestro juicio de inconformidad para demandar la invalidez de la elección presidencial, no respondimos a las interrogantes en cuanto al futuro de nuestro movimiento, pero ahora es el momento de hablar sobre lo que sigue. Empiezo con lo obvio: diciendo que lucharemos hasta alcanzar el objetivo superior de transformar a México.
Con mucha claridad, hace unos días expresé mi rechazo al fallo del Tribunal Electoral que declaró válida la elección presidencial. Dije que nunca vamos a jugar el papel de paleros del régimen antidemocrático. Por el contrario, lucharemos siempre por abolirlo.
Considero que haríamos mal en darle vuelta a la página, como si nada hubiese pasado. Sería tanto como prestarnos para dejar cancelada, en los hechos, la vía democrática.
En consecuencia, reitero, no voy a reconocer a Peña Nieto como presidente legítimo de México.
Esta postura forma parte, como aquí se ha dicho, del plan de desobediencia civil, que incluye el compromiso de seguir luchando bajo el principio de la no violencia, sin caer en provocaciones, sin afectar a terceros y, sobre todo, de oponernos por medios pacíficos a la aplicación de las llamadas reformas estructurales como la laboral, la fiscal, la energética y todas aquellas medidas que se tomen en contra de los intereses del pueblo y de la nación.
También debe quedar de manifiesto que vamos a proteger a los jóvenes, a los luchadores sociales y a cualquier ciudadano u organización que padezca del acoso del régimen autoritario. No permitiremos la violación de los derechos individuales y colectivos de los mexicanos.
Vamos a seguir trabajando en el fortalecimiento del Movimiento Regeneración Nacional, MORENA. El día de hoy, se ha dado a conocer la convocatoria para elegir a los órganos de dirección en los estados, así como al Consejo y al Comité Ejecutivo Nacional de MORENA.
Además, en los congresos distritales que se celebrarán a partir del día 12 de septiembre, entre todos decidiremos, de manera democrática, si MORENA continúa como asociación civil o se constituye en partido político. En lo que a mí respecta, voy a participar el 15 de septiembre como delegado efectivo en la asamblea donde me corresponde, en Copilco, de esta ciudad. Invito a todos a que sean parte de los 125 mil delegados que participaremos en los 300 congresos distritales que se llevarán a cabo en todo el país. También informo que asistiré del 10 de octubre al 11 de noviembre a los 32 congresos estatales y, desde luego, estaremos presentes en el congreso nacional que celebraremos el 19 y 20 de noviembre.
De modo que lo primero será consolidar la organización interna de MORENA, manteniendo el carácter de movimiento amplio, plural e incluyente. Es decir, MORENA continuará siendo un espacio abierto a todos los ciudadanos, corrientes de pensamiento y clases sociales.
MORENA seguirá sembrando ideas y haciendo conciencia. Fortaleciendo valores culturales, morales y espirituales. En esta nueva etapa se pondrá énfasis en la formación política de los jóvenes. Se mantendrá el periódico Regeneración y se continuarán usando las redes sociales para difundir nuestro proyecto, fijar posiciones y contrarrestar la propaganda de los medios de información al servicio del régimen.
Con MORENA defenderemos a los que sufren injusticias, protegeremos a los débiles y cuidaremos el patrimonio nacional, herencia de las futuras generaciones. Y hay algo en especial que evitaremos con toda nuestra fuerza: la privatización del petróleo. Adelanto que nos opondremos a cualquier reforma al artículo 27 Constitucional, para entregar el petróleo a particulares, nacionales y extranjeros.
Amigas y amigos:
En lo que a mí corresponde, en esta nueva etapa de mi vida, voy a dedicar toda mi imaginación y trabajo a la causa de la transformación de México. Lo haré desde el espacio que representa MORENA, por esta razón me separaré de los partidos del movimiento progresista.
No se trata de una ruptura, me despido en los mejores términos. Me separo de los partidos progresistas con mi más profundo agradecimiento a sus dirigentes y militantes.
Agradezco todo el apoyo que recibí de militantes y dirigentes del partido Movimiento Ciudadano, antes Convergencia.
Estoy obligado a decir que en los momentos más difíciles, siempre contamos con el respaldo decidido de militantes y dirigentes del Partido del Trabajo, del PT, en particular, de su dirigente, Alberto Anaya.
Agradezco, en especial, a los militantes y dirigentes del PRD, partido en el que me tocó participar desde su fundación, del cual fui dirigente y en el que milité durante estos últimos 23 años. Tengo en el PRD muchos amigos, que en todo momento me dieron su confianza y respaldo y, en correspondencia, considero que les di lo mejor de mí y los representé con entrega y dignidad. Estamos a mano y en paz.
Estoy seguro que esta decisión ayudará a renovar y a fortalecer al movimiento progresista. Además, siempre que se trate de la defensa del pueblo, del patrimonio nacional y de luchar por la transformación del país, estaremos dispuestos a caminar juntos y llegaremos a acuerdos para actuar como una sola organización.
Amigas y amigos:
Iniciamos una nueva etapa. Vamos a recomenzar porque así lo exigen las circunstancias. Hagámoslo con el mismo entusiasmo de siempre. Sigamos despertando y organizando a los ciudadanos. Que no nos angustie y detenga el qué dirán nuestros adversarios. Lo más importante es sentirnos bien con nosotros mismos, con nuestras conciencias y con el prójimo.
Comparto con ustedes mi experiencia, que es semejante a la de muchos otros luchadores sociales. Llevamos años batallando, trabajando con intensidad, avanzando y recibiendo reveses. Hemos aprendido que, aun en condiciones adversas, con el predominio del régimen antidemocrático, se va avanzando en la creación de conciencia, en la organización del pueblo y en la conquista de espacios políticos.
Una prueba de ello, por solo poner un ejemplo, es el triunfo del movimiento progresista en Tabasco. Es memorable que este año a pesar del caudal de dinero utilizado para la compra de votos y otras trampas, el pueblo de mi tierra y de mi agua dijo basta y se pudo ganar la gubernatura del estado, luego de 80 años ininterrumpidos de gobiernos priistas.
Esta experiencia es, repito, una prueba de que se pueden ir obteniendo victorias parciales, al mismo tiempo que se van creando las condiciones para alcanzar el hermoso ideal de ver triunfar la justicia sobre el poder.
La fórmula es luchar, resistir, no claudicar, avanzar, caer y levantarse, recomenzar y así, hasta la victoria final.
Todo depende de no perder la fe o desmoralizarse, de comprender que los procesos de transformación son tardados pero sublimes; hacernos a la idea de asumirlos como forma de vida porque hasta en lo personal producen dicha y grandeza. Es decir, podemos ser felices si dedicamos nuestra existencia a procurar el bienestar y la felicidad de otros. Además, la vida es demasiado corta para desperdiciarla en cosas que no valen la pena.
Amigas y amigos:
Créanme que estoy consciente del coraje, el desánimo, la impotencia y malestares del alma que sienten millones de mexicanos luego de este nuevo fraude electoral. Pero debemos superar todas estas tristezas y decepciones, pensando que nada es en vano, hasta en las peores circunstancias, nuestra noble labor significa limpiar el camino a las futuras generaciones, a nuestros hijos, a nuestros nietos, es promover la aurora, la llegada de una nueva vida, de una patria nueva, del reino de la justicia y del humanismo.
Y a los dirigentes sociales y políticos de nuestro movimiento, les recuerdo que debemos guiarnos por valores más elevados que nuestros propios intereses personales. Aunque a algunos les pueda parecer una utopía, nada se puede hacer sin ideales.
Cuando pensemos que no se puede, recordemos que Hidalgo enseñó que "el pueblo que quiere ser libre lo será, que el poder de los reyes es demasiado débil cuando gobiernan contra la voluntad de los pueblos".
Y cuando no tengamos lo suficientemente claro los motivos de nuestra lucha, no olvidemos las palabras de Morelos, cuando les dijo a sus allegados: "Quiero que hagamos la declaración de que no hay otra nobleza que la de la virtud, el saber, el patriotismo y la caridad; que todos somos iguales, pues del mismo origen procedemos; que no haya privilegios ni abolengos.
Que todo el que se queje con justicia tenga un tribunal que lo escuche, lo ampare y lo defienda contra el fuerte y el arbitrario.
Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben de ser tales a que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto.
Que se eduque a los hijos del labrador y del barretero, como a los del más rico hacendado y dueño de minas.
Y cuando necesitemos fortalecer nuestras convicciones, emulemos a Juárez cuando decía "que el enemigo nos venza o nos robe, si tal es nuestro destino; pero nosotros no debemos legalizar un atentado entregándole voluntariamente lo que nos exige por la fuerza".
Y cuando nos falte idealismo, pensemos en ese extraordinario luchador social, Ricardo Flores Magón, que decía: "Cuando muera, mis amigos quizá escriban en mi tumba: 'aquí yace un soñador', y mis enemigos: 'aquí yace un loco'. Pero no habrá nadie que se atreva a estampar esta inscripción: 'aquí yace un cobarde y un traidor a sus ideas'".
Por todas estas consideraciones, aquí, en el Zócalo, corazón político y cultural de la República, decimos a los cuatro vientos que no claudicaremos. Que con la misma fe de siempre, vamos de nuevo a entregarnos al fecundo trabajo de despertar a los que faltan para que todos juntos logremos el renacimiento de México.
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Que reviva México!
 
 

domingo, 2 de septiembre de 2012






NO A LA IMPOSICIÓN PRESIDENCIAL
EN MEXICO: RICARDO MONREAL






CIUDAD DE MÉXICO, 1 de septiembre de 2012.- Al iniciar la sesión del Congreso General en San Lázaro, Ricardo Monreal, coordinador de los diputados por el partido Movimiento Ciudadano, resaltó que la 62 legislatura inicia ''en medio de la incertidumbre y el caos''.

Comentó que ''el orden, la comodidad y el derroche de este recinto no refleja la inseguridad, el desempleo, la violencia, la carestía y la zozobra que campean en el país''.

Aseveró respecto al gobierno saliente de Felipe Calderón, que ''lo que mal empieza, mal acaba, esa fue la lección para un gobierno que empezó espurio y termino espurio''.

Agregó que hace seis años ''se consumó el robo de la presidencia en contra de Andrés Manuel López Obrador y vean qué daño le hicieron al país, vean al tiradero en que han sumido a nuestra patria''.

Al calificar la actual elección presidencial, dijo que los tribunales cortesanos y de consigna, terminan descalificándose así mismos.

Por último señaló que está demostrando que quienes compran una elección presidencial, terminan vendiendo al país, y anunció que promoverán en los próximos días un juicio político en contra de los magistrados del Tribunal Electoral.




 
 
 
 
 
"NO VOY A RECONOCER UN PODER
ILEGÍTIMO": LÓPEZ OBRADOR
 
 
 
Andrés Manuel López Obrador. (Foto archivo).
 

 
 
CIUDAD DE MÉXICO, 31 de agosto.-Este viernes por la mañana Andrés Manuel López Obrador aseguró que no puede aceptar el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que declara válida la elección presidencial. Ello debido a que los comicios del 1 de julio no fueron limpios libres ni auténticos.
“No voy a reconocer un poder ilegítimo, surgido de la compra del voto y de otras violaciones graves a la Constitución y a las leyes”, señaló el perredista en la conferencia de prensa que pronunció en sus oficinas de la colonia Roma en la Ciudad de México.
Argumentó que actuar de otra forma implicaría traicionar a millones de mexicanos que luchan contra la simulación, la farsa y a favor de un cambio verdadero.
“Es cierto que debemos respetar a las instituciones, pero en buena medida el problema de México radica en que las instituciones están secuestradas por la delincuencia de cuello blanco, y un Estado que no procura la justicia ni la democracia no es más que un instrumento de poder al servicio de un grupo de intereses creados”, precisó.
De antemano, reconoció que muchos descalificarán su postura. Son “los sostenedores de este Estado mafioso, traficantes de influencia, políticos corruptos, dueños y voceros de los llamados medios de comunicación”. Los mismos que “quisieran que aceptáramos el fraude y que rápido entráramos en el juego de las negociaciones políticas”. Pero, indicó, tales arreglos cupulares o componendas van en contra del bienestar del pueblo y de la nación.
López Obrador que espera que quienes defienden a toda costa el régimen de corrupción entiendan que su causa se empeña en abolirlo. Y que, en ese sentido, no dará ninguna tregua ni concederán la más mínima ventaja.
“Por eso –afirmó– aunque nos siguen atacando, acusándonos de malos perdedores, de locos, mesiánicos, necios, enfermos de poder y otras lindezas, preferimos esos insultos a convalidar o formar parte de un régimen injusto, corrupto y de complicidades que está destruyendo a México”.
El ex candidato de la coalición de las izquierdas consideró que la desobediencia civil “es un honroso deber en estas circunstancias”. En esa lógica, convocó a los simpatizantes de su movimiento y a los partidarios de la democracia a congregarse en el Zócalo de la capital del país el próximo domingo 9 de septiembre, a las 11 de la mañana, para definir qué sigue.
Subrayando que continuará actuando con responsabilidad y por medios pacíficos, López Obrador remató:
“No claudicaremos, el destino de México no tiene precio”.