viernes, 3 de mayo de 2013

 


México, Asesinato 

y Exilio de periodistas

 




 CIUDAD DE MEXICO, mayo 3 de 2013.-Periodistas mexicanos que fueron secuestrados o amenazados en algunas zonas "silenciadas" por la criminalidad viven ahora exiliados en su propio país, prácticamente abandonados por las autoridades y con carreras truncadas.


Luis Cardona, un reportero del estado fronterizo de Chihuahua, fue raptado en septiembre del año pasado por un grupo de hombres armados luego de haber publicado un artículo precisamente sobre secuestros en el llamado "Triángulo Dorado", una importante región productora de droga y ruta de trasiego hacia Estados Unidos. "Hice un reportaje sobre 15 levantados y ya no hubo más, yo fui el 16", dijo a la AFP este periodista de 53 años.

"Pinche periodista, ¿te crees muy fregón, muy cabrón, te crees jefe?", recuerda que le gritaban mientras, tirado boca abajo, recibía una miríada de patadas por parte de sus secuestradores. Escondido en un rincón de México que no puede revelar, Cardona cuenta vía telefónica que fue golpeado con una tabla durante media hora y luego azotado con un látigo hasta sangrar.

Le tomaron fotos, le pusieron una pistola en la sien, para finalmente tirarlo en una carretera bajo amenaza de asesinarlo si se atrevía a denunciar este hecho.

México conmemora este viernes el Día Mundial de la Libertad de Prensa con un triste récord en la región de 86 comunicadores asesinados y 18 más desaparecidos desde 2000, de acuerdo con Reporteros Sin Fronteras.

Según otra ONG, Artículo 19, el año pasado 15 periodistas se vieron forzados a abandonar sus hogares y ocultarse en otras zonas del país.

"Definitivamente se trata de un subregistro porque es un problema del cual aún no conocemos la dimensión", aclara Ricardo González, director del programa de seguridad y protección de periodistas de Artículo 19.

La espiral de violencia que azota a México desde 2006, cuando el gobierno lanzó al Ejército a combatir a los cárteles narcotraficantes y frenar sus disputas, recrudeció los riesgos para los periodistas y convirtió a México en uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer esta profesión.

El miércoles pasado se conoció que un conductor de una televisión por internet, Gerardo Padilla Blanquet, se encontraba desaparecido desde el martes en Saltillo, la misma ciudad del norte de México donde un fotógrafo fue brutalmente asesinado la semana pasada.

Hace exactamente un año, en el anterior Día Mundial de la Libertad de Prensa, tres fotógrafos y una trabajadora de un diario del estado de Veracruz (este) aparecieron muertos con sus cuerpos mutilados.

Una semana antes había sido asesinada Regina Martínez, corresponsal del principal semanario del país, Proceso, en Veracruz, por quien el pasado 28 de abril pidieron justicia unas 250 personas que marcharon en ese mismo estado.

Víctimas de lo que escriben o saben, en su nueva vida Cardona ha empezado a escribir bajo seudónimo reportajes para un portal de Estados Unidos y esporádicamente escribe artículos por encargo.

Cardona fue víctima por lo que publicó, pero hay otros que "son asesinados por lo que saben, no por lo que escriben", señala Emilio, nombre ficticio que utiliza otro periodista que salió hace casi un año de Veracruz tras el secuestro y asesinato de uno de sus colegas.

El día que encontraron el cuerpo descuartizado de su compañero en una bolsa de plástico "me entró una llamada al celular en la que decían que me iba a cargar la chingada" (lo iban a matar), dice mientras se frota nervioso las manos en un café de Ciudad de México.

Le advirtieron "que dejara de publicar cosas del cártel (narcotraficante) contrario" y a partir de ahí "decidimos apegarnos a lo institucional y publicar únicamente el boletín" oficial, explica el periodista.

Los casos de periodistas desplazados en México podrían ser más de 24, según periodistas refugiados en la capital mexicana, algunos adscritos a un programa del gobierno que les garantiza ciertas medidas de seguridad.

"Pero la subsistencia es muy difícil, hay muchas dificultades para encontrar trabajo. Hay un compañero que ha tenido que trabajar haciendo de payasito en los semáforos y otro haciendo tacos para poder comer", señala Emilio.

El desplazamiento de periodistas da cuenta de la falta de mecanismos de autoprotección que existen en las mismas redacciones, pero sobre todo de la capacidad del Estado mexicano para garantizar la seguridad de los comunicadores, apunta Ricardo González.

"Dicen que tengo el síndrome de estrés postraumático. No le veo sentido a nada, no sé si ha valido la pena dar tanto a esta profesión. Le he dado hasta a mis amigos asesinados", dice otro periodista, mientras bebe una cerveza con la mirada perdida.

Él es de los afortunados que ha podido seguir haciendo algún tipo de trabajo periodístico. "Me gustaría hacer otra cosa, pero no sé hacer nada más", agrega aspirando el humo de un cigarrillo sin filtro.



 

miércoles, 27 de marzo de 2013

 
 
 
 
"SOY UN GRAN PECADOR", DIJO
BERGOGLIO AL ACEPTAR
EL PONTIFICADO
 
 
Papa Francisco
                                                                                                                 El Papa Francisco


CIUDAD DEL VATICANO, 27 de marzo de 2013.-El Vaticano reveló hoy las primeras palabras pronunciadas por Jorge Mario Bergoglio tras ser elegido Papa y con las cuales aceptó formalmente la elección al trono de San Pedro, el pasado 13 de marzo en la Capilla Sixtina.
"Soy un gran pecador, confiando en la misericordia y en la paciencia de Dios, con sufrimiento, acepto", fueron las palabras usadas por el cardenal argentino cuando el vicedecano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re, le preguntó si aceptaba el nombramiento.
El relato de ese momento está incluido en el DVD titulado "Francisco. Elección de un Papa que viene del fin del mundo", producido por el Centro Televisivo Vaticano (CTV) y que será distribuido en Italia por el diario Il Corriere della Sera a partir del 2 de abril próximo.
Según la constitución apostólica Universi Dominici Gregis (De todo el pueblo del señor), que establece la normativa de la sucesión papal, el elegido se convierte en Pontífice en el momento exacto en el cual acepta formalmente.
La elección del argentino Bergoglio tuvo lugar en el quinto escrutinio, la tarde del miércoles 13 de marzo. Ese día la "fumata" blanca salió por la chimenea de la Capilla Sixtina exactamente a las 19:05 horas local (18:05 GMT).
El humo se produjo por la quema de las papeletas de las votaciones de los cardenales. En ese momento el -hasta entonces- arzobispo de Buenos Aires ya había dado su consentimiento utilizando las mencionadas palabras.
El video "Francisco" será también distribuido a nivel internacional en cuatro idiomas distintos: español, italiano, inglés y francés o alemán. Incluye imágenes inéditas de los últimos días del pontificado de Benedicto XVI y los primeros del ministerio del Papa argentino.
 
 
 

jueves, 21 de marzo de 2013





 
BERGOGLIO, CÓMPLICE 
DE LA DICTADURA ARGENTINA



Bergoglio y el dictador Videla.

 
Cuando el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, fue acusado de haber retirado su protección a sacerdotes buscados por la dictadura militar en Argentina, los testimonios de personas cercanas al caso comenzaron a salir a la luz. El diario Página/12 recogió cinco de estos testimonios y los publicó en su edición del 18 de abril de 2010.
A continuación, el texto íntegro:
 
 
 
Por Horacio Verbitsky
 
Cinco nuevos testimonios, ofrecidos en forma espontánea a raíz de la nota “Su pasado lo condena”, confirman el rol del ahora cardenal Jorge Bergoglio en la represión del gobierno militar sobre las filas de la Iglesia Católica que hoy preside, incluyendo la desaparición de sacerdotes. Quienes hablan son una teóloga que durante décadas enseñó catequesis en colegios del obispado de Morón, el ex superior de una Fraternidad sacerdotal que fue diezmada por las desapariciones forzadas, un seglar de la misma Fraternidad que denunció los casos al Vaticano, un sacerdote y un laico que fueron secuestrados y torturados.
 
Teóloga con minifalda
Dos meses después del golpe militar de 1976 el obispo de Morón, Miguel Raspanti, intentó proteger a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics porque temía que fueran secuestrados, pero Bergoglio se opuso. Así lo indica la ex profesora de catequesis en colegios de la diócesis de Morón, Marina Rubino, quien en esa época estudiaba teología en el Colegio Máximo de San Miguel, donde vivía Bergoglio. Por esa circunstancia conocía a ambos. Además había sido alumna de Yorio y Jalics y sabía del riesgo que corrían. Marina decidió dar su testimonio luego de leer la nota sobre el libro de descargo de Bergoglio.
Marina Rubino vive en Morón desde siempre. En el Colegio del Sagrado Corazón de Castelar daba catequesis a los chicos y formaba a los padres, que le parecía lo más importante. “Una vez por mes nos reuníamos con ellos. Era un trabajo hermoso. Esta experiencia duró quince años”. También dio cursos de iniciación bíblica“en todos los lugares no turísticos de la Argentina. Teníamos una publicación, con comentarios a los textos de los domingos, queríamos que las comunidades tuvieran elementos para pensar”. Desde que se jubiló da clases de telar, en centros culturales, sociedades de fomento o casas.
No quiso ingresar al seminario de Villa Devoto porque no le interesaba la formación tomista, sino la Biblia. En 1972 comenzó a estudiar Teología en la Universidad del Salvador. La carrera se cursaba en el Colegio Máximo de San Miguel. En primer año tuvo como profesor a Francisco Jalics y en segundo a Orlando Yorio. Mientras estudiaba, coordinaba la catequesis en el colegio Sagrado Corazón de Castelar, donde también estaba la religiosa francesa Léonie Duquet. “Eran tiempos difíciles. Por hacer en el colegio una opción por los pobres tomándonos en serio el Concilio Vaticano II y la reunión del CELAM en Medellín perdimos la mitad del alumnado. Pero mantuvimos esa opción y seguimos formando personas más abiertas a la realidad y al compromiso con los más necesitados sosteniendo que la fe tiene que fortalecer estas actitudes y no las contrarias." El obispo era Miguel Raspanti, quien entonces tenía 68 años y había sido ordenado en 1957, en los últimos años del reinado de Pío XII. Era un hombre bien intencionado que hizo todos los esfuerzos por adaptarse a los cambios del Concilio, en el que participó. Después del cordobazo de 1969 repudió las estructuras injustas del capitalismo e instó al compromiso con “la liberación de nuestros hermanos necesitados”. Pero el problema más grave que pudo identificar en Morón fue el aumento de los impuestos al pequeño comerciante y el propietario de la clase media. “Muchas veces hubo que discutir y sostener estas opciones en el obispado y monseñor Raspanti solía terminar las entrevistas diciéndonos que si creíamos que había que hacer tal o cual cosa, si estábamos convencidos, él nos apoyaba”, recuerda Marina. Sus palabras son seguidas con atención por su esposo, Pepe Godino, un ex cura de Santa María, Córdoba, que integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.
Marina cursaba teología en San Miguel de 8.30 a 12.30. No le habían dado la beca porque era mujer, pero como era la coordinadora de catequesis en un colegio del obispado, Raspanti intercedió y obtuvo que una entidad alemana se hiciera cargo del costo de sus estudios. Tampoco le quisieron dar el título cuando se recibió, en 1977. El director del teologado, José Luis Lazzarini, le dijo que había un problema, que no se habían dado cuenta de que era mujer. Marina partió en busca de quien la había recibido al ingresar, el jesuita Víctor Marangoni:
–Cuando me viste por primera vez, ¿te diste cuenta o no de que era mujer?
–Sí, claro, ¿por qué? –respondió azorado el vicerrector ante esa tromba en minifalda.
–Porque Lazzarini no me quiere dar el título.
Marangoni se encargó de reparar ese absurdo. Marina tiene su título pero nunca se realizó la entrega oficial.
 
La desprotección
Un mediodía, al salir de sus cursos, “lo encuentro a monseñor Raspanti parado en el hall de entrada, solo. No sé por qué lo tenían allí esperando. Estaba muy silencioso, le pregunté si esperaba a alguien y me dijo que sí, que al padre provincial Bergoglio. Tenía el rostro demudado, pálido, creí que estaba descompuesto. Lo saludé, le pregunté si se sentía bien, y lo invité a pasar a un saloncito de los que había junto al hall”.
–No, no me siento mal, pero estoy muy preocupado –le respondió Raspanti.
Marina dice que tiene una memoria fotográfica de aquel día. Habla con voz calma pero se advierte el apasionamiento en sus ojos grandes y expresivos. Pepe la mira con ternura.
“Me impresionó verlo solo a Raspanti, que siempre iba con su secretario”, dice. Marina sabía que sus profesores Jalics y Yorio y un tercer jesuita que trabajaba con ella en el colegio de Castelar, Luis Dourron, habían pedido pasar a la diócesis de Morón. Yorio, Jalics, Dourron y Enrique Rastellini, que también era jesuita, vivían en comunidad desde 1970, primero en Ituzaingó y luego en el Barrio Rivadavia, junto a la Gran Villa del Bajo Flores, con conocimiento y aprobación de los sucesivos provinciales de la Compañía de Jesús, Ricardo Dick O’Farrell y Bergoglio. “Le dije que Orlando y Francisco habían sido profesores míos y que Luis trabajaba con nosotros en la diócesis, que eran intachables, que no dudara en recibirlos. Todos estábamos pendientes de que pudieran venir a Morón. Ninguno de los que conocíamos la situación nos oponíamos. Raspanti me dijo que de eso venía a hablar con Bergoglio. A Luis ya lo había recibido, pero necesitaba una carta en la que Bergoglio autorizara el pase de Yorio y Jalics".
Marina entendió que era una simple formalidad, pero Raspanti le aclaró que la situación era más complicada. “Con las malas referencias que Bergoglio le había mandado él no podía recibirlos en la diócesis. Estaba muy angustiado porque en ese momento Orlando y Francisco no dependían de ninguna autoridad eclesiástica y, me dijo:
–No puedo dejar a dos sacerdotes en esa situación ni puedo recibirlos con el informe que me mandó. Vengo a pedirle que simplemente los autorice y que retire ese informe que decía cosas muy graves.
Cualquiera que ayudara a pensar era guerrillero, comenta Marina. Acompañó a su obispo hasta que Bergoglio lo recibió y luego se fue. Al salir vio que tampoco estaba en el estacionamiento el auto de Raspanti. “Debe haber venido en colectivo, para que nadie lo siguiera. Quería que la cosa quedara entre ellos dos. Estaba haciendo lo imposible por darles resguardo".
La teóloga agrega que le impresionó la angustia de Raspanti, “que si bien no podía ser calificado de obispo progresista, siempre nos defendió, defendió a los curas cuestionados de la diócesis, se llevaba a dormir a la casa episcopal a los que corrían más riesgo y nunca nos prohibió hacer o decir algo que consideráramos fruto de nuestro compromiso cristiano. Como buen salesiano se portaba como una gallina clueca con sus curas y sus laicos, cobijaba, cuidaba aunque no estuviera de acuerdo. Eran puntos de vista distintos, pero él sabía escuchar y aceptaba muchas cosas”. Uno de esos curas es Luis Piguillem, quien había sido amenazado. Regresaba en bicicleta cuando se topó con un cordón policial que impedía el paso. Insistió en que quería pasar, porque su casa estaba en el barrio y un policía le dijo:
–Vas a tener que esperar porque estamos haciendo un operativo en la casa del cura.
Piguillem dio vuelta con su bicicleta y se alejó sin mirar hacia atrás. De allí fue al obispado de Morón, donde Raspanti le dio refugio. Los militares dijeron que se había escondido bajo las polleras del obispo. Pero no se atrevieron a buscarlo allí.
–¿Raspanti era consciente del riesgo que corrían Yorio y Jalics?
–Sí. Dijo que tenía miedo de que desaparecieran. No pueden quedar dos sacerdotes en el aire, sin un responsable jerárquico. Pocos días después supimos que se los habían llevado.
 
De Córdoba a Cleveland
Otro testimonio recogido a raíz de la publicación del domingo es el del sacerdote Alejandro Dausa, quien el martes 3 de agosto de 1976 fue secuestrado en Córdoba, cuando era seminarista de la Orden de los Misioneros de Nuestra Señora de La Salette. Luego de seis meses en los que fue torturado por la policía cordobesa en el Departamento de Inteligencia D2 pudo viajar a Estados Unidos, adonde ya había llegado el responsable del seminario, el sacerdote estadounidense James Weeks, por quien se interesó el gobierno de su país. Este año se realizará en Córdoba el juicio por aquel episodio, cuyo principal responsable es el general Luciano Menéndez. Ahora Dausa vive en Bolivia y cuenta que tanto Yorio como Jalics le dijeron que Bergoglio los había entregado.
Al llegar a Estados Unidos supo por organismos de derechos humanos que Jalics se encontraba en Cleveland, en casa de una hermana. Dausa y los otros seminaristas, que estaban iniciando el noviciado, lo invitaron a dirigir dos retiros espirituales. Ambos se realizaron en 1977, uno en Altamont (estado de Nueva York) y otro en Ipswich (Massachusetts). Recuerda Dausa: “Como es natural, conversamos sobre los secuestros respectivos, detalles, características, antecedentes, señales previas, personas involucradas, etc. En esas conversaciones nos indicó que los había entregado o denunciado Bergoglio”.
En la década siguiente, Dausa trabajaba como cura en Bolivia y participaba de los retiros anuales de La Salette en Argentina. En uno de ellos los organizadores invitaron a Orlando Yorio, que para esa época trabajaba en Quilmes. “El retiro fue en Carlos Paz, Córdoba, y también en ese caso conversamos sobre la experiencia del secuestro. Orlando indicó lo mismo que Jalics sobre la responsabilidad de Bergoglio".
 
Los asuncionistas
Yorio y Jalics fueron secuestrados el 23 de mayo de 1976 y conducidos a la ESMA, donde los interrogó un especialista en asuntos eclesiásticos que conocía la obra teológica de Yorio. En uno de los interrogatorios le preguntó por los seminaristas asuncionistas Carlos Antonio Di Pietro y Raúl Eduardo Rodríguez. Ambos eran compañeros de Marina Rubino en el Teologado de San Miguel y desarrollaban trabajo social en el barrio popular La Manuelita, de San Miguel, donde vivían y atendían la capilla Jesús Obrero. De allí fueron secuestrados diez días después que los dos jesuitas, el 4 de junio de 1976, y llevados a la misma casa operativa que Yorio y Jalics. A media mañana Di Pietro llamó por teléfono al superior asuncionista Roberto Favre y le preguntó por el sacerdote Jorge Adur, que vivía con ellos en La Manuelita.
–Recibimos un telegrama para él y se lo tenemos que entregar–dijo.
De ese modo, consiguió que la Orden se pusiera en movimiento. El superior Roberto Favre presentó un recurso de hábeas corpus, que no obtuvo respuesta. Adur logró salir del país, con ayuda del nuncio Pio Laghi, y se exilió en Francia. Volvió en forma clandestina en 1980, convertido en capellán del autodenominado “Ejército Montonero” y fue detenido-desaparecido en el trayecto a Brasil, donde procuraba entrevistarse con el papa Juan Pablo II. El mismo camino del exilio siguió uno de los detenidos en la razzia del barrio La Manuelita, el entonces estudiante de medicina y hoy médico Lorenzo Riquelme. Cuando recuperó su libertad la Fraternidad de los Hermanitos del Evangelio le dio hospitalidad en su casa porteña de la calle Malabia. En comunicaciones desde Francia con quien era entonces el superior de los Hermanitos del Evangelio, Patrick Rice, Riquelme dijo que quien lo denunció fue un jesuita del Colegio de San Miguel, quien era a la vez capellán del Ejército. Está convencido de que ese sacerdote presenció las torturas que le aplicaron, cree que en Campo de Mayo.
 
El ablande
También como consecuencia de la nota del domingo aceptó narrar su conocimiento del caso un fundador de la Fraternidad seglar de los Hermanitos del Evangelio Charles de Foucauld, Roberto Scordato. Entre fines de octubre y principios de noviembre de 1976, Scordato se reunió en Roma con el cardenal Eduardo Pironio, quien era prefecto de la Congregación vaticana para los religiosos, y le comunicó el nombre y apellido de un sacerdote de la comunidad jesuita de San Miguel que participaba en las sesiones de tortura en Campo de Mayo con el rol de “ablandar espiritualmente” a los detenidos. Scordato le pidió que lo transmitiera al superior general Pedro Arrupe pero ignora el resultado de su gestión, si tuvo alguno. Consultado para esta nota Rice, quien también fue secuestrado y torturado ese año, dijo que eso no hubiera sido posible sin la aprobación del padre provincial. Rice y Scordato creen que ese jesuita se apellidaba González pero a 34 años de distancia no lo recuerdan con certeza.
 
Iracundia
Como cada vez que su pasado lo alcanza, Bergoglio atribuye la divulgación de sus actos al gobierno nacional. Esta semana reaccionó con furia, durante la homilía que pronunció en una misa para estudiantes. En lo que su vocero describió como “un mensaje al poder político”, dijo que “no tenemos derecho a cambiarle la identidad y la orientación a la Patria”, sino “proyectarla hacia el futuro en una utopía que sea continuidad con lo que nos fue dado”, que los chicos no tienen otro horizonte que comprar un papelito de merca en la esquina de la escuela y que los dirigentes procuran trepar, abultar la caja y promover a los amigos. Con este ánimo iracundo inaugurará mañana en San Miguel la primera asamblea plenaria del Episcopado de 2010. 
 
 




HUGO CHÁVEZ
1954-2013





EL FALLECIMIENTO del presidente venezolano Hugo Chávez conmovió hasta las lágrimas a todos aquellos que en cualquier lugar del mundo buscan la liberación de sus pueblos. Hugo Chávez trabajó incansablemente por los pobres de su país. En los últimos 200 años de la historia latinoamericana, Chávez fue el político más insultado y difamado por la prensa vendida y los políticos ultraderechistas al servicio del imperio norteamericano. En las próximas elecciones Venezuela enfrenta su destino: Nicolás Maduro por la continuación de la política de Hugo Chávez en beneficio de los que menos tienen, o Henrique Capriles, la mascota del imperio, quien seguramente devolvería los privilegios a unos cuantos y entregaría la riqueza petrolera venezolana al insolente imperio.






EDUARDO GALEANO:
CHÁVEZ, ESE EXTRAÑO DICTADOR






jueves, 28 de febrero de 2013

 

GORDILLO, CUANDO 

EL PODER SE ACABA


Gordillo comparece ante juez en el reclusorio Oriente. Foto: Xinhua
                                           Gordillo comparece ante juez en el reclusorio Oriente.

 
MÉXICO, D.F., febrero 27 de 2013.- Detrás de las rejilla de prácticas del Juzgado Sexto con sede en el Reclusorio Preventivo Oriente, Elba Esther Gordillo quiso guardar silencio. Se le veía nerviosa en los movimientos de cabeza que no dejaba de hacer, volteando de un lado a otro, mientras el Secretario de Acuerdos le leía sus derechos. Al final no quiso declarar. Su silencio era elocuente por más que alegara detrás de barandillas, sabía que, así como el poder presidencial de Carlos Salinas la encumbró, ahora el poder presidencial de Enrique Peña Nieto, le quitaba la fuerza y el imperio que se autoerigió desde la base magisterial.
En 24 años de estar al frente del sindicato de maestros, Elba Esther Gordillo impulsó la carrera de muchos políticos de todos los tamaños, lo mismo que de escritores y periodistas que asistían a sus cenas y estiraban la mano para recibir prebendas y regalos que, generosamente, les ofrecía a cambio de que hablaran bien de su proyecto.
Pero también encumbró y fue el soporte de varios Presidentes de la República. A Carlos Salinas de Gortari, quien la puso al frente del SNTE, le fue útil políticamente para mantener la unidad del PRI en 1994, cuando entró en crisis por la aparición del EZLN y el crack financiero. Luego, a Ernesto Zedillo le funcionó como catalizadora de la reforma educativa basada en la descentralización. Mientras que al panista Vicente Fox le operó no sólo la política educativa, sino también varias elecciones en los estados, así como sus iniciativas en la Cámara de Diputados.
Felipe Calderón fue el más beneficiado de los favores de la maestra Gordillo, quien se los cobró muy caros. Fue ella quien le levantó la mano como ganador de las polémicas elecciones antes del dictamen del Tribunal Electoral y, a cambio de esta acción legitimadora, recibió las direcciones del ISSSTE y de la Lotería Nacional; la Subsecretaría de Educación Básica de la SEP y la Secretaría Técnica del Consejo Nacional de Seguridad Pública.
Hechura del sistema priista, pero entronizada al máximo por el PAN, la maestra sirvió al poder presidencial en turno y de éste se sirvió también.
De hecho, Elba Esther Gordillo fue una de las piezas responsables de aceitar con dinero una parte importante de la maquinaria de corrupción con la que camina el sistema político mexicano y, también, pieza clave de esa maquinaria que ayudó encumbrar a los últimos presidentes de la República, hasta que rompió con Enrique Peña Nieto en noviembre del 2011, cuando Luis Videgaray le enseñó una encuesta que exhibía el escaso peso electoral de su partido, el Panal.
Paradójicamente, el regreso del PRI a la Presidencia significó para Gordillo el fin de su ciclo. Después de 24 años ha dejado de ser útil al sistema político corrupto y traicionero que la hizo a su imagen y semejanza.
Ella traicionó al PRI desde el 2000, cuando en lugar de apoyar a Francisco Labastida le brindó en secreto su respaldo al panista Vicente Fox; y luego en el 2005, cuando fue expulsada del priismo por crear su propio partido y apoyar a Felipe Calderón.
Con el PRI de Peña Nieto quiso negociar puestos de gobierno y la hicieron a un lado, haciéndole ver su poca representatividad en el mercado electoral. Tampoco la necesitaban como operadora política ni como apoyo en su papel de lideresa sindical.
Destronada, inutilizada, despojada del poder que pensó tener por siempre, Elba Esther Gordillo dijo hace unos años en una entrevista con este reportero lo que quería como epitafio:
“Aquí yace una maestra que se atrevió hacerlo; no soy perfecta, he cometido errores en mi vida y en política, pero lo que sí es cierto es que al pasar de los años he tratado de ser mejor".(PROCESO)
Twitter: @GilOlmos


sábado, 9 de febrero de 2013

 
 
 
 
ENTRA EN VIGOR LA LEY
GENERAL DE VICTIMAS, EN MÉXICO




MÉXICO, D.F., 8 de febrero de 2013.- Controvertida por el expresidente Felipe Calderón y “rescatada” por Enrique Peña Nieto, hoy entró en vigor la Ley General de Víctimas que reconoce y garantiza los derechos de las víctimas del delito y de violaciones a derechos humanos.
La ley establece el derecho de las víctimas a la asistencia, protección, atención, verdad, justicia, reparación integral, restitución de sus derechos violados, debida diligencia y no repetición, entre otras garantías consagradas en la Carta Magna, en los tratados internacionales y demás instrumentos en la materia”, según el artículo 2 del precepto legal.
Fue publicada el 9 de enero en el Diario Oficial de la Federación donde quedó establecido que entraría en vigor 30 días después de su publicación, es decir, este viernes 8.
Sin embargo, aún falta el reglamento de la ley, que deberá expedirse dentro de los seis meses siguientes a su entrada en vigor, plazo que vence el próximo 8 de agosto, aunque también se prevé que se presente una iniciativa para “perfeccionar” el nuevo marco legal.
La creación del Sistema Nacional de Ayuda, Atención y Reparación Integral de Víctimas, también incluido en la ley, deberá crearse dentro de los 90 días naturales a partir de esta fecha.
Su integración se encuentra actualmente en análisis por parte del gobierno federal, debido a que éste debe estimar los recursos necesarios para hacer efectiva la ley, en particular los destinados a quienes reclamen reparación del daño.
Una vez que quede firme este sistema, se conformará una Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, en la que participarán nueve consejeros.
En tanto los Congresos locales deberán armonizar sus normas con la Ley General de Víctimas, lo mismo que las autoridades relacionadas con la atención a víctimas.
La Ley de Víctimas fue aprobada por el Congreso en abril del año pasado, pero fue “congelada” por el gobierno de Calderón desde el 19 de julio, al negarse a publicarla en el Diario Oficial con el argumento de que tenía “deficiencias”.
También regresó la ley al Congreso de la Unión con observaciones. Sin embargo, los legisladores arguyeron que el Ejecutivo hizo las observaciones fuera de los tiempos establecidos por la Constitución mexicana por lo que presentó una controversia ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para frenarla.
El 5 de diciembre, recién había asumido la Presidencia, Peña Nieto se desistió de la controversia que interpuso su predecesor y ordenó su publicación el miércoles 9 de enero. (PROCESO).