lunes, 13 de octubre de 2025

EL PODER COMO ESCUDO PARA UN CORRUPTO




INDULTAR A NETANYAHU, 

SERÍA UN GOLPE A LA JUSTICIA





FOTO SERVICIOS ESPECIALES

En cualquier democracia funcional, el principio de igualdad ante la ley debería ser sagrado. Sin embargo, en Israel, ese principio parece tambalearse cada vez que se pronuncia el nombre de Benjamín Netanyahu. El primer ministro israelí, envuelto en un juicio por corrupción que incluye cargos de soborno, fraude y abuso de confianza, ha convertido su permanencia en el poder en una estrategia de supervivencia política y judicial.

UN LÍDER BAJO SOSPECHA

Los casos 1000, 2000 y 4000 no son simples tecnicismos legales. Son el reflejo de una cultura política que ha normalizado el intercambio de favores entre poderosos, la manipulación de medios y el uso del aparato estatal como herramienta personal. Netanyahu no solo recibió regalos lujosos de magnates, sino que presuntamente negoció cobertura mediática favorable a cambio de beneficios regulatorios. ¿Dónde queda la ética pública?

EL PODER COMO REFUGIO

Desde que comenzaron las investigaciones, Netanyahu ha maniobrado con maestría para mantenerse en el cargo. Ha pactado con partidos ultraconservadores, ha promovido reformas judiciales que debilitan la independencia del sistema legal, y ha polarizado a la sociedad israelí con una narrativa de victimismo político. Su estrategia es clara: mientras más tiempo permanezca en el poder, más difícil será que la justicia lo alcance.

LA DEMOCRACIA EN RIESGO

Las reformas judiciales impulsadas por su gobierno han provocado una ola de protestas sin precedentes. Miles de ciudadanos han salido a las calles para defender la separación de poderes, mientras Netanyahu insiste en que todo es parte de una conspiración en su contra. Pero ¿qué democracia puede sobrevivir si su líder socava las instituciones que la sostienen?

COMPLICIDAD INTERNACIONAL

La reciente petición del presidente estadounidense Donald Trump para que Netanyahu sea indultado es una bofetada a la justicia israelí. ¿Desde cuándo los aliados internacionales tienen voz en los procesos judiciales de otro país? Este tipo de intervenciones no solo deslegitiman el sistema legal israelí, sino que envían un mensaje peligroso: los líderes fuertes pueden ser intocables.

¿Y AHORA QUÉ?

Israel se encuentra en una encrucijada. Puede seguir el camino del autoritarismo encubierto, donde el poder político se convierte en escudo judicial, o puede reafirmar su compromiso con la democracia y permitir que la justicia siga su curso, sin interferencias ni privilegios.

Netanyahu no es solo un político acusado. Es el símbolo de una lucha más profunda entre el poder y la ley. Y en esa batalla, lo que está en juego no es su reputación, sino el alma misma de la democracia israelí.


La reciente petición del presidente estadounidense Donald Trump para que Netanyahu sea indultado es una bofetada a la justicia israelí. ¿Desde cuándo los aliados internacionales tienen voz en los procesos judiciales de otro país? 



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