lunes, 20 de octubre de 2025

 BOLIVIA SIN EVO




FIN DE UN CICLO




Rodrigo Paz Pereira, ganador de la elección  presidencial en Bolivia. ( FOTO SERVICIO ESPECIALES).


El movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia no es solo el fin de un ciclo político. Es el colapso de un modelo que, durante casi dos décadas, se vendió como revolución, pero terminó atrapado en sus propias contradicciones. Con la derrota del MAS en las elecciones de octubre de 2025 y la llegada de Rodrigo Paz Pereira al poder, Bolivia entra en una etapa incierta: sin brújula ideológica clara, sin instituciones sólidas, y con una ciudadanía harta de promesas rotas.


EL LEGADO DE EVO

Evo Morales llegó al poder en 2006 como símbolo de inclusión indígena y justicia social. Nacionalizó recursos, redistribuyó riqueza y desafió al orden neoliberal. Pero el relato épico se fue desmoronando:

  • Concentración de poder: Reformas constitucionales a medida, reelecciones forzadas y debilitamiento de contrapesos.

  • Corrupción estructural: Escándalos en empresas estatales, clientelismo y uso político de la justicia.

  • Populismo sin sostenibilidad: Bonos sociales sin respaldo productivo, dependencia del gas y abandono de la diversificación económica.

La fractura entre Morales y Luis Arce fue el último acto de una obra que ya no convencía ni a sus protagonistas.

RODRIGO PAZ, SUS PROPUESTAS

La victoria de Rodrigo Paz Pereira se presenta como una “transición democrática”, pero ¿qué tan profundo será el cambio?

  • Gabinete de unidad o reparto de cuotas: Las alianzas con sectores tradicionales podrían reproducir viejas prácticas.

  • Economía en terapia intensiva: Reservas internacionales en caída, déficit fiscal y fuga de capitales. ¿Hay un plan real o solo ajustes cosméticos?

  • Institucionalidad en ruinas: El sistema judicial sigue capturado, el Congreso fragmentado, y la confianza ciudadana por los suelos.

Paz hereda un país cansado, polarizado y escéptico. Su reto no es solo gobernar, sino demostrar que no es más de lo mismo con otro nombre.

EVO, UN PERSONAJE ACTIVO

Morales no se ha ido. Desde las sombras, sigue moviendo fichas, culpando a sus bases por la derrota y amenazando con volver. Su figura, lejos de desaparecer, podría convertirse en un factor de desestabilización si el nuevo gobierno no logra resultados rápidos y tangibles.

BOLIVIA EN LA ENCRUCIJADA

El país no solo necesita nuevos líderes. Necesita una refundación ética, institucional y cultural. El MAS deberá aprender de sus propios errores. La llegada de Rodrigo Paz Pereira, podría ser el inicio de una democracia madura en la que todos participen. O el preludio de otro ciclo de frustración.


                                                                                          FOTO SERVICIOS ESPECIALES



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