MEDIO ORIENTE
SALVAJE ATAQUE SIONISTA
CONTRA LA PERIODISTA HEIDI LEVINE
La fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, colaboradora de The Washington Post, resultó herida ayer tras ser atacada por colonos israelíes mientras cubría la cosecha de aceitunas en las cercanías de Ramala, en la Cisjordania ocupada. Según su propio testimonio, un grupo de hombres enmascarados la derribó, la pateó repetidamente y le robó parte de su equipo de trabajo, a pesar de que iba claramente identificada como prensa. Informaciones señalan que el ataque ocurrió en el contexto de agresiones contra agricultores palestinos y periodistas que documentaban los hechos. Heidi Levine fue trasladada a un hospital para recibir atención médica.
GOLPEAR A LA PRENSA
ES GOLPEAR A LA VERDAD
La brutal agresión sufrida por la veterana fotoperiodista Heidi Levine en Cisjordania no es solo un ataque contra una periodista. Es también un ataque contra el derecho a informar y contra la posibilidad de documentar lo que ocurre sobre el terreno. Mientras fotografiaba la cosecha de aceitunas palestina, Levine fue derribada, golpeada y despojada de su equipo por colonos israelíes, según múltiples testimonios e informes de prensa.
LAS GOLPIZAS DEL MIEDO
El hecho resulta especialmente grave porque la reportera estaba identificada como miembro de la prensa. La violencia contra periodistas busca algo más que causar daño físico: pretende imponer el miedo, silenciar testimonios y oscurecer la realidad ante la opinión pública internacional.
La agresión contra Levine se suma a una larga serie de denuncias sobre ataques a agricultores palestinos, activistas y comunicadores en la Cisjordania ocupada. Cuando quienes documentan los hechos se convierten en objetivos, la libertad de prensa deja de ser una abstracción y pasa a ser una víctima más del la agresión sionista.

No hay comentarios:
Publicar un comentario