miércoles, 16 de septiembre de 2026

 ALEMANIA





EL CASO DE LOS ULM5

CRIMINALIZACIÓN DEL ACTIVISMO





Los activistas detenidos/SERVICIOS ESPECIALES

La detención de los cinco activistas propalestinos en Ulm —conocidos como los Ulm5— constituye un episodio alarmante en la deriva autoritaria de Alemania frente a la disidencia política. Su acción directa contra la filial de Elbit Systems, empresa que abastece de armamento al ejército israelí, fue presentada por la fiscalía como “organización criminal”. Sin embargo, lo que está en juego no es un simple delito de daños, sino el derecho a la protesta frente a un genocidio documentado por organismos internacionales.

LA NARRATIVA OFICIAL

El Estado alemán invoca la sección 129 de su código penal para justificar la prisión preventiva prolongada, calificando a los activistas como amenaza social. Esta estrategia no solo busca neutralizar la acción de Palestine Action Germany, sino también enviar un mensaje disuasorio a toda forma de resistencia política. La criminalización del activismo se convierte así en un mecanismo de silenciamiento.


Protestas por su liberación/SERVICIOS ESPECIALES


LA REALIDAD POLÍTICA

Mientras Alemania mantiene acuerdos militares con Israel, reprime a quienes denuncian los crímenes cometidos en Gaza. La contradicción es evidente: se protege la infraestructura bélica de una potencia acusada de genocidio, al tiempo que se encarcela a quienes intentan impedirlo. La detención de los Ulm5 revela un doble estándar en materia de derechos humanos y libertad de expresión.


LOS DETENIDOS


Crow Tricks (Reino Unido): activista comunitario, músico y organizador de cocinas populares.

Daniel Tatlow-Devally (Irlanda): académico en neurofilosofía, creador de podcast y escritor.

Leandra Rollo (España/Argentina): escenógrafa y poeta, residente en Berlín y Barcelona.

Zo Hailu (Reino Unido): estudiante universitaria, activista en causas anticoloniales.

Vivien Kovarbasic (Alemania): bailarina y performer en la escena queer berlinesa.


UN PRECEDENTE PELIGROSO


El caso Ulm5 no es aislado. Forma parte de una tendencia europea de endurecimiento contra el activismo propalestino, donde la solidaridad internacional es tratada como amenaza. La represión de estos cinco jóvenes —artistas, académicos y estudiantes— muestra cómo el Estado alemán prioriza la defensa de intereses corporativos sobre la protección de principios democráticos.


La detención de los Ulm5 debe ser condenada como un acto político de represión. No se trata de vandalismo, sino de resistencia frente a la complicidad europea en crímenes de guerra. Alemania, que se presenta como garante de derechos humanos, exhibe aquí su rostro más contradictorio: un Estado que protege la industria militar mientras encarcela a quienes la cuestionan. El caso Ulm5 es un recordatorio de que la libertad de expresión y el derecho a la protesta no son concesiones del poder, sino conquistas que deben defenderse frente a la maquinaria represiva.


ALEMANIA/WIKIPEDIA


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